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INTER-CAMPAÑAS

. Publicado en Diálogo Privado

Entramos en la etapa de silencio de las campañas y la promoción política. Se vivirán 6 semanas de silencio en materia de información político electoral, lo que es una novedad en nuestro país, pues nunca antes de había decretado una, digámosle, veda en este aspecto. Para millones de mexicanos esto es una bendición pues esta inter campaña -o cuaresma electoral- permitirá no escuchar sosos y repetitivos discursos  de los diversos candidatos a los diferentes cargos de elección popular. Sobre todo porque el discurso de la gran mayoría de candidatos sigue siendo el mismo desde años inmemorables, las mismas promesas -que también serán incumplidas, como siempre- y las mismas actitudes triunfalistas de los partidos políticos. Lo único bueno para los políticos es que dejarán de gastar una millonada en promoción, léase despensas, playeras, calcomanías, embutes, etc.
En Aguascalientes los priístas ya designaron a sus diferentes candidatos, tanto al senado como a la cámara de diputados, y no hay nada nuevo, el PRI local sigue siendo el mismo viejo PRI de toda la vida. La selección de sus candidatos fue al mismo viejo estilo de siempre: de dedazo, aunque ahí se les llama candidatos de “unidad”. Esto origina que no haya nada diferente qué ofrecer al electorado, que en esta ocasión está conformado en su mayoría por jóvenes menores de 33 años. En el PRI la disciplina partidista no es más que la subordinación por temor a no hacer enojar al tlatoani y por ende vivir fuera del presupuesto.


En el Partido Acción Nacional también no han querido jugar con cartas diferentes y a pesar de que en ese partido se dará un proceso democrático para elegir a sus candidatos, los nombres de quienes se han apuntado para alcanzar una candidatura son, al igual que en el PRI, los mismos de hace más de 20 años. Algunos de ellos perdedores -feamente- en elecciones recientes. En ambos partidos sus candidatos será gente que ya ha ostentado un cargo de elección popular y que no son recordados por la ciudadanía propiamente por haber realizado una labor legislativa o de gobierno importante o en algunos casos honesta. Se atienen tanto azules como colorados a la flaca memoria de los electores. Las malas artes y pésimos oficios ahora ya casi nadie los recuerda, lo que origina que los aspirantes sientan que el tiempo los purificó y que están listos para la siguiente odisea parlamentaria.  El panismo en Aguascalientes ha perdido su independencia y su carácter de oposición por estar enfrascados en sus problemas internos, en su lucha de grupos por obtener el control del partido, renunciando a la plataforma política de su agrupación y a la ética.
Como se verá, las opciones para el electorado aguascalentense son pocas. Las mismas caras y las mismas conductas. En el seno del Partido Nueva Alianza tampoco se caracterizan por elegir a sus candidatos de manera democrática, en Aguascalientes, por ejemplo ya definieron a sus representantes a la fast track, lo mismo que hicieron con su candidato a la presidencia de la republica. Y los partidos que van en coalición: PRD, PT y Movimiento Ciudadano, han tenido un poco más de problemas, por el cúmulo de intereses que generan las tres expresiones políticas, a pesar de estar “unidos”, ya que cada partido propondrá un candidato para cada distrito; el problema va a ser la definición final, a pesar de que no ganaran ninguna posición en las urnas. Lo anterior me lleva a recordar que desde el jueves ya hay un cuarto candidato presidencial. Se llama Gabriel Quadri De La Torre, es ingeniero civil por la Universidad Iberoamericana, ecologista reconocido y es el candidato del PANAL a la Presidencia. De hecho, el anuncio se retrasó porque, al parecer, Elba Esther Gordillo insistió hasta el último momento en que podría salir una figura más “vendible”. No fue así y se tuvo que conformar con este economista formado en la burocracia del sector privado. No es ningún secreto que la maestra Gordillo le hizo la lucha por convencer a su amigo Jorge G. Castañeda, que aceptara la candidatura presidencial por el PANAL. Castañeda no aceptó. Y resulta raro que no haya aceptado, pues recordará que hace algunos años el académico y escritor y ex canciller con Vicente Fox, recorrió el País en su afán de lograr que se aprobaran las candidaturas independientes. La pregunta es inevitable: ¿por qué Castañeda hace años quería ser candidato independiente a la Presidencia, pero no aceptó serlo por un partido con registro, como el PANAL, pero que además, es el de su amiga Elba Esther? Pues quién sabe, pero el caso es que con su negativa el rumor fue y vino.
Resulta pues curiosa la designación, como lo menciono líneas arriba, de un perfecto desconocido -políticamente hablando- como candidato a la Presidencia de la República por el PANAL. Gabriel Quadri de la Torre, es ecologista y podría decirse que es un candidato de la sociedad civil. Aún más: parece que no le simpatizan ni los partidos ni los políticos. Y, ¡ojo!, es un tipo culto, académicamente bien formado y posee una notable capacidad analítica y de improvisación. El jueves le escuché en una entrevista con Denise Maerker y la verdad sea dicha, me impresionó por su conocimiento de los principales temas sobre este país. Confieso que en un principio su pelo enmarañado y sus lentes sobre una nariz que descansa en un abultado bigote, me hicieron recordar a un cantante argentino muy excéntrico; Charlie García. Pero cuando uno le escucha hablar, atrapa el interés de todos. Algo que dijo me llamó la atención: no conoce personalmente a la maestra Elba Esther Gordillo.
LOS CLAROSCUROS DE LA SEMANA
La semana que está por concluir estuvo marcada por claroscuros. Hubo de todo pero principalmente en tratándose de política. Ya vio usted: los precandidatos presidenciales de los tres partidos más importantes, se las ingeniaron para encabezar, abierta o sesgadamente, actos multitudinarios. Andrés Manuel López Obrador, Enrique Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota, compitieron en actos masivos. Curiosamente, algunos de ellos recurrieron a las prácticas del pasado. Es decir, eventos con miles de personas “trasladadas” de todas partes. O sea que algunos partidos siguen con las mismas actitudes de cooptación de electores mediante dádivas. Por otra parte resulta que el gobernador de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú, está exigiendo a la PGR esclarecer el asesinato de su hermano Rodolfo Torre Cantú. Este pronunciamiento lo hizo don Egidio el martes anterior, fecha conmemorativa del nacimiento de su hermano, hace 48 años. En una actitud insólita, el gobernador tamaulipeco recordó que a casi veinte meses del asesinato, no hay resultados positivos. Es insólita la declaración de don Egidio, porque proviene de un gobernador en funciones, que tiene en sus manos el poder para haber realizado una investigación paralela a la de la PGR. Se antoja patética la postura de este mandatario, que se ha caracterizado por su constante temor a sufrir un atentado como el que privó de la vida a su hermano Rodolfo. Ni hablar: las cosas como son.
EL CANSADO LOPEZ OBRADOR
Un error de interpretación dio pie para que algunos medios nacionales le atribuyeran a Andrés Manuel López Obrador una expresión un tanto procaz. Bueno, no será para tanto, pues lo que se dijo en los medios fue que el Peje le había confiado a un amigo suyo, empresario inmobiliario, que si esta vez no ganaba las elecciones, “me voy a la ching... a vivir a la finca que me heredaron en Chiapas”. La verdad de lo ocurrido, es que AMLO pensó que el micrófono estaba apagado y le dijo en confianza a su amigo empresario, que de no ganar la presidencia se iría vivir a su finca, cuyo nombre es “La chin...”. En realidad no es tan inédito el nombre de la finca chiapaneca que le heredaron sus padres a López Obrador.
En nuestra entidad es muy conocida otra finca llamada precisamente igual a la referida por López Obrador y que se encuentra allá por San Juan de los Lagos y que podía uno ver camino a Guadalajara, por la carretera libre. Siempre que se pasaba por ahí era motivo de comentarios picantes.  
Algunos diarios de la Ciudad de México, entre ellos Milenio y Reforma, publicaron en forma textual lo dicho por López Obrador en su charla con el empresario inmobiliario.
A saber: “¿Te acuerdas de tu casa cuando dije que si perdía me iba a ir a 'La Chin...?... ¿Te acuerdas', ahora sí, es que yo tengo una quinta que me heredaron mis padres”...
La finca está en Palenque, Chiapas, y cuentan que es muy grande y llena de verdor. En esa conversación el Peje confió a su amigo algo que es mucho más importante que su quinta en Chiapas y su nombre provocador. Otra vez, textual: “Tengo más experiencia ahora que antes. Pero tengo menos vigor, eso sí, ya estoy muy cansado, y ahora yo creo que sí, ya va a ser”.
Mire usted: a nadie se le puede escapar que en las imágenes que de López Obrador nos presenta la televisión, lo que uno observa es a un hombre envejecido, y sí, ahora me queda claro: lo que yo he visto en el rostro del Peje es, efectivamente, cansancio.
Por lo demás, es posible que en su fuero interno tenga la inefable sensación que esta vez sus posibilidades son remotas y esto contribuya a ese pesimismo que reflejan sus palabras.  Creo que López Obrador desestimó la importancia de conocer los tiempos.
LOS CÁDAVERES POLITICOS
Hace algunos días un amigo me lanzó la pregunta apenas me vio cuando llegaba al lugar en que a diario compro mis periódicos nacionales:
--A ver, explícame que es eso de los armarios que se vacían al final de cada sexenio.
Mi amigo es un viejo militante del priísmo aguascalentense, héroe de mil batallas que a lo largo de una longeva trayectoria conoció lo mismo triunfos que derrotas y que sigue interesándose en el acontecer de la política regional y nacional. Sin embargo, pese a su experiencia en política, desconoce la terminología que se aplica para describir situaciones. Le dije:
--Son los cadáveres políticos que se guardan en el armario.
--Sigo sin entender.
Le expliqué de la mejor manera posible que cada fin de sexenio el Presidente de la República en turno ve cómo el poder se le va escapando de las manos. Que los primeros síntomas se presentan en forma de reportajes sobre aquello que durante cinco años y meses se mantuvo a resguardo dentro del “armario”. Dije que en algunos casos han sido las casas de La Colina de Perro, en tiempos de José López Portillo. En otros, el asesinato del secretario general del PRI, José Francisco Ruiz Massieu, con Carlos Salinas. El saqueo de funcionarios de la Reforma Agraria con Echeverría. Y así.  Me referí a este proceso como el desprendimiento del poder de un individuo para traspasarlo, incluso contra su voluntad, a otra persona, pero también a la clase política de los partidos, en tanto se elige al nuevo presidente. Y que es después de las elecciones presidenciales, cuando ese armario de la expresión coloquial, termina vaciándose.
Cuando conversé con mi amigo todavía no había leído el reportaje que la revista Proceso publicó en su edición de esta semana sobre el nuevo libro de Julio Scherer, que le dedica a Felipe Calderón con testimonios, entre otros, de un muy desleal Manuel Espino, que comenta reuniones privadas de él y de Calderón.  Lo anterior no es sino una probadita de lo que el País verá en los tiempos por venir.