El agua que nos falta
Saúl Alejandro Flores
La semana pasada les comenté algunos de los pormenores existentes dentro de la problemática hídrica en el Estado, exponiendo en qué momento y qué situación es la que prevalece en Aguascalientes. Lo anterior, lleva la finalidad de ubicar en dónde nos encontramos para en su momento definir los pasos a seguir para lograr las metas deseadas.
Entrando al tema recordarán que la semana pasada les mostré algunos datos correspondientes a la calidad del agua con base en los monitoreos de DBO y DQO con sus respectivos significados, mismos que no son halagadores y que para revertir dicha situación se requiere de esfuerzo, además de una certera planeación y programación hídrica. En el Estado se estima una oferta natural anual de 528 hectómetros cúbicos de agua es decir lo que hay, de dicha cantidad son aprovechados con infraestructura instalada de manera sustentable 561hm3. Sin embargo, para satisfacer la demanda actual en el Estado misma que asciende a 739 hm3 es utilizado un volumen de agua de 178 hm3 extra proveniente prácticamente de la sobreexplotación de los acuíferos de la zona.
Lo anterior, nos demuestra en pocas palabras que consumimos más de lo que disponemos, antes de avanzar debo aclarar que la oferta sustentable es una forma de referir que dicha cantidad puede ser aprovechada sin sobrepasar el volumen que procede de la recarga natural estimada. Recordemos que el agua de los acuíferos es agua que no vemos, pero que gracias a algunas de las metodologías existentes nos permiten estimar y determinar la cantidad de agua existente. Pero de lo que sí es seguro o es evidente es que la oferta sustentable es mucho menor de lo que se consume.
De acuerdo a lo mencionado en los párrafos anteriores se describió lo siguiente: actualmente tenemos 528 hm3, consumimos: 739 hm3, ambos volúmenes proceden de agua superficial (la poca que hay) y el resto es de origen subterráneo, ahí encontramos una diferencia de 178 hm3 la cual es sobreexplotada, pero vale la pena tomar en cuenta que esta cantidad puede dispararse, ya que si consideramos el crecimiento poblacional y sus correspondientes demandas, vivienda, alimentos y servicios, la cantidad del agua por consumir de acuerdo a las proyecciones de la Agenda del Agua 2030 para dicho año se estima que la demanda de agua alcanzará aproximadamente los 940 hm3.
En el marco de la Agenda del Agua y los programas del gobierno federal de acuerdo con las estrategias de solución para el logro del objetivo de asegurar uno de los ejes de la Agenda del Agua “Equilibrio de cuencas y acuíferos”, destaca como propuesta la reducción del consumo, del desperdicio y de las pérdidas de agua en todos los usos y con el fin de subsanar la sobreexplotación que existe en la cuenca del Alto Santiago Aguascalientes, se requieren proyectos y programas que puedan con su aplicación y puesta en marcha reducir la brecha futura en 212 hm3.
De este volumen consideran que el 86% puede recuperarse estratégicamente a través de promover y aplicar tecnología de bajo consumo y reducir pérdidas en los sistemas hidráulicos de todos los usos utilizando una inversión aproximada de 6 mil millones de pesos. El volumen recuperado mediante la aplicación de estos proyectos representa el 56% del volumen a satisfacer al 2030 restando satisfacer 166 hm3.
Pero me atrevería a manifestar que eso no sería suficiente, por que las tecnologías de bajo consumo parecen destinarse al uso doméstico, lo cual representa en números redondos aproximadamente a lo mucho un 10 % del total de consumo de agua, es decir, no estoy contemplando en este estimado al uso industrial ni al agrícola.
Por lo que se puede apreciar esta proyección, está basada en seguir consumiendo casi lo mismo de agua en el uso agrícola, y esa podría ser la falla de estas proyecciones, porque el caso de Aguascalientes, como tantas veces lo he dicho en este espacio es severo, recordarán que llegué a exponer que Aguascalientes, León y Querétaro están en situación crítica, pero León proyecta abastecerse de la presa Zapotillo con agua del río Verde, que por cierto recibe agua del río San Pedro, ¿lo recuerdan? y Querétaro se pretende abastecer a través de un acueducto con agua procedente del río Panuco, pero ¿Aguascalientes de dónde va obtener agua?. El argumento parece ser que dichos acueductos son para uso doméstico y en efecto hay algo de eso, por que permitirían que los otros volúmenes de agua sean para el agrícola, rubro que no se atreven a tocar o abordar las autoridades y decisores del agua.
Los proyectos enunciados o contemplados hasta ahora consideran que para la recuperación de los volúmenes citados se prevé será necesario realizar algunas o un conjunto de las siguientes acciones:
· Importar agua de otras cuencas y/o acuíferos de manera sustentable.
· Ampliar los programas de reuso en todos los usos.
· Mantener en condiciones óptimas de operación la infraestructura actual y la nueva.
· Ampliar las metas de la zona en la implementación de programas de mejora de eficiencia en el uso público urbano y en riego.
· Ampliar las metas de la zona en la implementación de programas de uso eficiente del agua a nivel domiciliario, comercial e industrial.
· Promover la transferencia de agua entre sectores.
· Incrementar la tarifa de agua para reducir el consumo.
· Cancelar derechos de agua, donde la productiva del recurso sea muy baja o las actividades donde se use sean las menos prioritarias.
De acuerdo a las acciones citadas les comento que con respecto a la primera, me pregunto ¿de dónde? o de ¿cuál cuenca traerán agua? o de ¿cuál acuífero?, dado que los acuíferos de la región hidrológica presentan igual situación de sobreexplotación, de seguir esta línea requeríamos traer agua de un río o cuenca lejana, pero la ubicación de Aguascalientes es retirada de las zonas con mayor disponibilidad superficial o subterránea, además no se pueden echar campanas al vuelo por el agua o acuífero que se ubica en la zona sur del Estado (cercana al aeropuerto, cuyo conocimiento tiene ya más de una década de su identificación), por que a fin de cuentas el volumen de agua no es suficiente para la oferta ni demanda sustentable.
Con respecto a los demás puntos señalados en las viñetas son importantes, no les resto su importancia, sin embargo, se quedan cortos para el objetivo pretendido y requerido como es el lograr el equilibrio de las cuencas y acuíferos, por que parecen que su destino va enfocado hacia el uso doméstico del cual ya tantas veces he repetido que es el menor, el mayor es por supuesto el uso agrícola, el cual debe dejar de ser de bajo costo superando su escaso cobro, porque recordemos que ahí está uno de sus problemas por su baja recaudación y por la gran afectación a la sustentabilidad. No estoy contra dichas propuestas pues indudablemente deben ejecutarse pero no son suficientes, el emprenderlas permitirán alcanzar beneficios, pero insisto su impacto no será el requerido, debemos replantear la ecuación de la oferta sustentable y la brecha de la demanda, tanto la actual como la futura y eso sólo será posible con un crecimiento y políticas sostenibles, la próxima semana les expondré las propuestas complementarias, porque insisto las propuestas hasta ahora sólo serán un remedio que alargará la agonía y no va a erradicar el problema, sino lo prolongará.
Recuerden que la panorámica actual es delicada y que las acciones y políticas por emprender deben ser más agresivas y de mayor contundencia, porque sólo de esa manera lograremos un escenario que nos permita decir que en Aguascalientes el agua nos alcanza.
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