José Luis Adriano
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El teléfono Galaxy A9 destaca por tener cuatro cámaras y especificaciones dignas de equipos premium.

Todos estamos más o menos familiarizados con los Galaxy S y los Galaxy Note, los smartphones estrella (y más costosos) de Samsung. Pero la empresa también tiene líneas diseñadas para satisfacer la gama baja y la gama media del mercado. El Galaxy A9, en este caso, es un equipo de 12 mil pesos que quiere compararse con los más grandes.

El teléfono, lanzado a finales de 2018 en México, llega con una característica que ni los equipos más costosos de Apple, Huawei o la Samsung misma tienen: un sistema de cuatro cámaras traseras. “¿Y para qué cuatro?”, podrás pensar.

El lente principal es de 24MP, usado para todo tipo de fotos tanto de día como de noche. El siguiente es de solo 5MP, pero con una función específica: ayudar a que la profundidad en el modo retrato luzca mejor. El tercer lente es telefoto, de 10MP que añade un zoom óptico de 2X. El cuarto lente, por último, es de 8MP y es una cámara amplia que abarca 120 grados.

Pero: ¿más significa mejor? Al menos en el caso del Galaxy A9, la respuesta es “más o menos”. El Galaxy S9 y el Note 9 de Samsung tienen “solo” dos cámaras, con zoom 2X, y el Galaxy A9 no toma fotos tan impresionantes como dichos modelos, pero no se esperaría, dado que no es el mejor teléfono de la marca.

Lo que sí esperaba, honestamente, era una calidad similar en cada uno de sus lentes. Las selfies quedan muy bien con el lente de 24 MP, pero, en la parte trasera, el lente gran angular no fue lo que esperaba: para que las fotos luzcan bien, hay que aprovechar la luz de día.

Las otras tres cámaras funcionan perfectamente, incluso de noche, y el modo retrato también está a la altura de lo esperado. Si el futuro Galaxy S10 también añade cuatro cámaras, mi expectativa es que todas sean igual de impresionantes.

Sin embargo, el Galaxy A9 tiene méritos propios que lo mantienen destacado: su diseño gradiente se ve hermoso, mucho más que en las fotos que lo promocionan, incluso aunque sea una evidente respuesta a los diseños coloridos de Huawei.

Su pantalla, de 6.3 pulgadas y Super AMOLED, luce muy bien en todos los escenarios. Su batería, de 3,800 mAh, me rindió día y medio; y su memoria interna, de 128 GB, ya no hizo necesario que usara una memoria micro SD para bajar todas mis playlists de Spotify. Con esas ventajas, usar el Galaxy A9 es muy parecido a usar el Note 9, su hermano mayor 9 mil pesos más caro.

Pero por otro lado, y si he de ser justo, por el precio del A9, el Galaxy S8+ de 2017 es bastante tentador: cuestan ya casi igual, pero el S8+ tiene mejor cámara y pantalla. Incluso, con una buena oferta, podrías encontrar a precio similar un Galaxy S9.

Lo mejor: el diseño. Más allá del clásico negro, gris o dorado, son bienvenidas otras apuestas en color por parte de Samsung… incluso si son en respuesta a la creciente competencia de Huawei. Me gustaría ver más teléfonos gradientes este año por parte de la empresa.

Lo peor: aunque parezca excesivo, un teléfono con 4 cámaras traseras puede ser de utilidad. Sin embargo, en el Galaxy A9, las fotos con el lente gran angular quedan muy por debajo del resto de las cámaras, lo que desmerece la experiencia general.

Conclusión: sea por experimento o como respuesta al mercado, es interesante ver equipos como el Galaxy A9. Si bien, a las cámaras traseras les falta evolución, la cámara frontal, la pantalla, su velocidad, el almacenamiento y la batería lo hacen un gran competidor en su rango de precios.

Samsung Galaxy A9
$12,000 en línea