Decenas de personas acuden diariamente a las agencias de CAASA para presentar quejas, pagar sus facturas, establecer convenios, reimprimir recibos que no recibieron en sus domicilios, denunciar mala medición, entre otros trámites en los que invierten horas y horas para ser atendidos, lo que acumula el descontento de los ciudadanos que sólo quieren liberarse de los pendientes con ese servicio.

Durante un recorrido del periódico El Heraldo por las agencias de atención José María Chávez sur y del Centro Comercial Espacio, los usuarios provenientes de diversos fraccionamientos y colonias citadinas reportaron que la empresa concesionaria no ha acudido a cortar servicios en viviendas desocupadas a petición de los propios dueños, pero a otros se les aplican cobros dobles en facturas diferentes, en un mismo periodo.

En un sondeo nos encontramos con usuarios de Las Américas, Vistas del Sol, Comunidad El Guarda, en Calvillito; colonia Vicente Guerrero, colonia Buenavista, Villa Sur, Bosques del Prado Oriente, de Fidel Velázquez, del Morelos III y de la Rodolfo Landeros, donde todos expresaron diferentes necesidades, quejas y protestas por el servicio de agua potable.

De los diez encuestados, seis reportaron que al menos una o hasta tres veces no han recibido sus recibos comerciales en sus domicilios particulares sean habitacionales o de negocio, motivo por el cual deben acercarse a alguna de las ocho agencias distribuidas por el Municipio de Aguascalientes para reimprimir y proceder al pago.

Algunos de los encuestados manifestaron que era la primera ocasión en que visitaban la agencia de atención y descubrieron lamentablemente la lentitud por parte del personal que no avanza en la pizarra de turnos, donde se observó que a las personas de la tercera edad les ofrecen un trato preferencial respecto al resto de los usuarios.

Tres de los encuestados manifestaron su descontento por los altos cobros por el servicio de agua que reciben en zonas de Vista del Sol, en la delegación Calvillito y en la colonia Fidel Velázquez. Uno de los casos reportó que tiene una casa deshabitada y no hay consumo, pero eso sí, le llega el recibo puntual por 300 pesos.

Otros reportaron que CAASA toma mediciones no reales al consumo de las viviendas, cuya acción es un robo para la economía ciudadana, por lo que solicitaron a la presidenta municipal de Aguascalientes cumplir con su compromiso de regresar este servicio de agua potable al Gobierno capitalino y no dejarlo más en manos extranjeras.

La afluencia de usuarios a las agencias es permanente y abundante, donde se encuentra una amplia variedad de asuntos por resolver que generan descontento en muchos.