Melissa Rodríguez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Por donde la veas, hay algo que llama la atención. Ya sea la parte posterior de la carrocería con su caída tipo coupé, las afiladas líneas laterales o quizá el rojo de la pintura que cambia conforme le da el sol o la sombra del árbol bajo el que se encuentra.
La nueva CX-30 de Mazda es una SUV que llama la atención desde que la ves. De hecho, lo primero que me recuerda, son las líneas perfectamente cuidadas del nuevo Mazda 3. Y no es para menos, pues, además de usar la misma plataforma, esta SUV es la segunda en adoptar la nueva generación del lenguaje de diseño Kodo, el primero fue precisamente el Mazda 3.
Y si el exterior llama la atención, verás que al entrar a la cabina todo está dispuesto para dar una experiencia de comodidad y sofisticación. El diseño es minimalista y centrado en el conductor: desde una posición de manejo cómoda y con muy buena visibilidad hasta una pantalla que se controla a través de la perilla cercana al freno de mano para facilitarle la operación al piloto.
Pero lo minimalista no le quita lo equipado, la versión i Grand Touring 2WD cuenta con sistema de audio Bose con 12 bocinas, Head-Up display, cámara trasera, vestiduras en piel y faros dirigibles.
El motor, para todas las versiones, es el 2.5 litros de 189 caballos de fuerza que ya conocemos de la marca. Y aunque no hemos podido manejarla aún, encontramos todas las tecnologías que nos gustan de la marca como el G-vectoring control y el botón que activa el modo sport.
CX-30 estará disponible en dos versiones a partir del próximo noviembre y, al igual que el Mazda 3, es ensamblado en la planta de Mazda en Salamanca, Guanajuato. El precio para la versión de entrada es de 424 mil 900 pesos.

Mazda CX-30 IGT 2WD
Motor: 2.5 litros
Potencia: 189 hp
Torque: 186 lb-pie
7 bolsas de aire
Apple CarPlay y Android Auto
Faros LED automáticos