Juan Carlos Molina
Agencia Reforma

Las ciudades mexicanas que han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO tienen mucho que ofrecer. Aquí sólo una probadita.

CAMPECHE
La capital de Campeche, San Francisco de Campeche, es una ciudad que marida casas de estilo colonial con una historia como puerto marino que, por su gran importancia, debía estar listo para combatir a los piratas. Una visita al puerto no está completa sin conocer alguna de sus fortificaciones; particularmente el Baluarte de San Carlos, que hoy opera como museo en el que se cuenta la historia de la región. Pero fuera de ello, también puede disfrutar de un paseo a pie o bicicleta por el Malecón.
Toma nota: el hotel de lujo Hacienda Puerta Campeche se encuentra localizado a pocos pasos de la Puerta de Tierra, uno de los íconos de la ciudad.

CIUDAD DE MÉXICO
En la capital del País, la UNESCO ha reconocido zonas como el Centro Histórico, el centro de Xochimilco, el plantel de Ciudad Universitaria y la casa-estudio de Luis Barragán. De los dos primeros (que fueron declarados Patrimonio de la Humanidad en conjunto), se enfatiza la destreza con la que se fundó una ciudad en condiciones geográficas poco ideales, así como de las maravillas históricas, -entre ellas cinco templos aztecas-, con las que cuenta este urbe. Del campus más grande de la UNAM, se reconoce que une varios estilos arquitectónicos del siglo 20 y que sigue completamente los principios del urbanismo.
Toma nota: más de 60 arquitectos participaron en la planeación de Ciudad Universitaria.

GUANAJUATO
Fue un importante centro para la minería. Más allá de las posibilidades para visitarlo durante el Festival Internacional Cervantino o para ir a ver a las famosas momias, se puede conocer la belleza del Teatro Juárez, que regularmente aloja eventos sinfónicos; o el Museo-Casa Diego Rivera, donde nació el pintor y que ahora funciona como un museo sobre su arte. Otro imperdible es el edificio central de la Universidad de Guanajuato, de estilo neoclásico y cuya escalinata es célebre.
Toma nota: además de espacios como la Alhóndiga de Granaditas y el Callejón del Beso, un buen lugar para visitar es el Templo la Valenciana, que data del siglo 18 y es sede de presentaciones de música.

MORELIA
Parte del encanto de Michoacán se observa en su capital: Morelia. Su Centro Histórico presume arquitectura con inspiración renacentista y mesoamericana, así como más de 200 monumentos. Para admirar su belleza, una buena opción es la Catedral, cuyo estilo es el barroco tablerado. La ciudad también destaca como el lugar de nacimiento de figuras clave en la historia de México, entre ellas José María Morelos y Pavón (cuyo apellido inspiró el nombre actual de la ciudad) y Agustín de Iturbide.
Toma nota: el Festival de Cine de Morelia se lleva a cabo cada año y en ediciones pasadas ha recibido a destacados cineastas como Pawel Pawlikowski y Quentin Tarantino.

OAXACA
Fundada en 1529, es reconocida por reunir elementos culturales de los mixtecas, olmecas, zapotecas y españoles, además de mantener mucho del aspecto que tenía durante la Colonia. En Oaxaca de Juárez destacan las construcciones de pocos pisos y con paredes gruesas, algo atribuible a la zona de sismos en la que se encuentra la ciudad. Además del Centro Histórico, la zona arqueológica de Monte Albán también fue nombrada Patrimonio de la Humanidad con sus construcciones que incluyen sus templos y canchas para practicar juego de pelota.
Toma nota: para deleitar el paladar, vale la pena una visita a los mercados 20 de Noviembre y Benito Juárez.

PUEBLA
Gracias a su localización entre la Ciudad de México y Veracruz, la ciudad de Puebla, que fue creada en 1531, ha sido un importante centro cultural y de transporte. Además es la casa de joyas arquitectónicas como la sede de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (cuya historia se remonta al del Colegio del Espíritu Santo, fundado en 1587); la Biblioteca Palafoxiana, fundada en 1646; y bellas construcciones en el Centro Histórico decoradas con azulejos.
Toma nota: para satisfacer los antojitos, se recomienda una visita a la Calle de los Dulces. Y, entre los imperdibles a comer están el mole poblano, las cemitas y los chiles en nogada.

QUERÉTARO
Un lugar que alojó simultáneamente a purépechas, otomíes chichimecas y españoles, Santiago de Querétaro enamora a los visitantes con sus numerosas construcciones del barroco, varias de ellas de entre los siglos 16 y 18. Entre los recintos notables se encuentra el Teatro de la República (antes llamado Teatro Iturbide), de estilo neoclásico, que cuenta con una sala para observar documentos originales del Congreso Constituyente en 1917.
Toma nota: el Acueducto de Querétaro fue terminado en 1735 y tiene 74 arcos.

SAN MIGUEL DE ALLENDE
Fundada por Fray Juan de San Miguel en 1542. San Miguel de Allende es una localidad que enamora con sus calles empedradas, así como sus edificios de estilo barroco y neoclásico. Al ser declarada Patrimonio de la Humanidad, se destacó su importancia como un lugar donde convivieron españoles, indígenas y criollos, generando así una mezcla de culturas. Actualmente brilla, además de por su belleza, gracias a su oferta cultural, gastronómica y para practicar turismo de bienestar.
Toma nota: San Miguel de Allende es un destino popular de bodas, por lo que varias haciendas y hoteles ofrecen tentadores paquetes para organizarlas.

TLACOTALPAN
El aspecto vibrante de Tlacotalpan, Veracruz, se respira y se observa en todas partes, desde sus coloridas casas de un solo piso, con tonalidades intensas y techos de teja, hasta los espacios públicos como parques con árboles antiguos. La población, que se ubica en la orilla del río Papaloapan, mantiene el diseño urbano del siglo 17. Al reconocer a Tlacotalpan, la UNESCO subrayó su buen estado de conservación y las estructuras que reúnen aspectos de la cultura caribeña con la española.
Toma nota: uno de los atractivos del destino es el Teatro Nezahualcóyotl, que fue construido a finales del siglo 19 y tiene un diseño neoclásico francés.

ZACATECAS
Antes un punto clave de minería, Zacatecas sigue impresionando a sus visitantes con sus construcciones de cantera rosa, muchas de ellas de los siglos 15 a 17, y una arquitectura barroca que destaca por su calidad y detalle. La Catedral es uno de los mayores ejemplos de ello. La madera de su retablo de la Asunción está cubierta de oro, éste proveniente del trabajo minero de la región. También vale la pena una visita a la Mina el Edén, que tiene recorridos guiados y un museo. La UNESCO destaca la planeación de la ciudad en un entorno geográfico que presentaba numerosos retos por encontrarse en una cordillera.
Toma nota: para admirar la belleza de la ciudad se recomienda acudir al Cerro de la Bufa, accesible a través del teleférico.