Ivett Rangel
Agencia Reforma

SAN JUAN TEOTIHUACÁN, Edomex.- Construida en tezontle, basalto, cantera, cal y agua, y recubierta de estuco, Teotihuacán era una de las ciudades más importantes de la época precolombina; llegó a concentrar hasta 100 mil habitantes, y hoy es una de las zonas arqueológicas más visitadas de México.
Esta antigua urbe, en la que “los hombres se convierten en dioses”, ha cautivado a través del tiempo por su estilo arquitectónico (en talud y tablero), sus avances tecnológicos (contaba con un complejo sistema hidráulico) y la belleza de su pintura mural, como la que se puede encontrar en El Patio de los Jaguares o en El Templo de los Caracoles Emplumados, que aún conservan su tono carmesí.
“Para esa sociedad, ese color representaba el poder”, dice Rodrigo Reyes, guía certificado de Turitour, quien conduce hoy a un grupo de más de 50 personas a bordo de un transporte panorámico.
Y era tan recurrente ese color que, por eso, se le conoce también como la Ciudad Roja.
A casi 50 kilómetros al noreste de la CDMX, por la autopista hacia Hidalgo, se encuentra esta urbe, Patrimonio Cultural de la Humanidad de la UNESCO desde 1987.
Cualquier recorrido por la zona arqueológica inicia en la Calzada de los Muertos, la vena principal de casi 4 kilómetros de longitud que conduce a la Pirámide de la Luna (desde donde se obtiene la mejor panorámica de la zona) y a la Pirámide del Sol (en la que hay que ascender cerca de 250 escalones para alcanzar su cima), así como a las magníficas construcciones aledañas que merecen admirarse con detalle.
Un ejemplo: el Patio de los Pilares, dentro del Palacio de Quetzalpapálotl, que, sorprende con sus columnas talladas; las representaciones de quetzalesmariposa (papalotl) son las que dieron nombre a este conjunto.
Esta combinación, según el guía, se asocia con la noche, la muerte y el inframundo. Incluso, cuenta, que el patio -al llenarse con agua- servía como espejo para estudiar el cielo estrellado.
Así, los paseantes logran recorrer en tres horas los principales rincones de Teotihuacán, luego de haber hecho una escala en la Basílica de Guadalupe y algunas capillas aledañas.
Sólo queda gozar el resto del día con una comida buffet, amenizada con música prehispánica y de mariachi con vista a la Pirámide de la Luna, y después acudir a una tienda de artesanías para conocer las bondades del agave, así como la elaboración de textiles y la talla en madera y piedra para llevar consigo un recuerdo.
Es una experiencia con todo incluido.
Lo que no sabías que existía

Experiencia nocturna
Turitour lleva al increíble espectáculo de luz y sonido en la zona arqueológica los viernes y sábados (de noviembre a junio).
El paseo “Teotihuacán Nocturno” parte a las 17:00 horas del Zócalo; incluye acceso, audioguía, show prehispánico y una cena de seis tiempos.
Costo: 1,999 pesos por persona.

Para alcanzar el cielo
Sábados y domingos, esta ciudad prehispánica también puede admirarse desde el cielo a bordo de un globo, a través de “Turisky”.
La salida es a las 6:15 horas del Zócalo.
Incluye el vuelo en globo, además de vino espumoso, coffee break y un recorrido en Turibus por la Ciudad de México.
Costo: 2,999 pesos por persona.

Aventura animal
Para quienes aman a los animales y la naturaleza, Turitour visita el parque temático Reino Animal, donde se puede alimentar a una jirafa y ver de cerca a leones y jaguares desde un vehículo.
El recorrido sale del Zócalo a las 9:00 horas. Incluye alimentos, todas las atracciones y alimento para los animales.
Costo: 460 pesos por persona.

Toma nota
+ El Turitour Pirámides Teotihuacán dura alrededor de 10 horas.
+ El recorrido inicia diariamente a las 9:10 horas del Zócalo.
+ Costo: 950 pesos adultos y 750 pesos niños e INAPAM.
+ Aplican descuentos para estudiantes y profesores.
+ Incluye guías certificados, comida buffet, entradas y transporte panorámico.