Cada vez se utiliza menos el efectivo, es una tendencia que la propia autoridad ha propiciado para efecto de reducir la evasión fiscal y los casos de lavado de dinero, señaló el presidente del Colegio de Contadores Públicos, Octavio Rábago Franco. “La meta en el mediano plazo es que todas las transacciones se hagan a través de medios electrónicos y con ello reducir al mínimo y en su caso erradicar toda posibilidad de incurrir en lavado de dinero o en evasión”, agregó.
En entrevista, expuso que en esa dinámica es que el proceso de bancarización ha avanzado notablemente en los años recientes, de tal forma que hoy en día es muy raro que en las empresas grandes se maneje efectivo. Inclusive el uso de cheques ha disminuido considerablemente, pues la fiscalización de la autoridad va enfocada precisamente a basar su información con la bancarización del recurso y su soporte en el estado de cuenta. Esto, sin embargo, ha encontrado sus dificultades en algunos sectores productivos muy específicos como el de la construcción, en el cual todavía resulta impensable para algunos abrir una cuenta bancaria para trabajadores eventuales.
Algunos otros giros cuya dinámica es de múltiples operaciones diarias pero de baja cuantía, igualmente ven en el uso de efectivo la forma idónea de manejarse, y llevar nóminas manuales con sobres de raya. Octavio Rábago indicó que el uso de aplicaciones y transferencia electrónicas, es decir, toda la modernización que ha tenido la banca, incluidas las facilidades y reducción de costos de utilización, ayuda a facilitar la bancarización.“Los beneficios tienen alcances de otra índole, pues al estar el recurso en resguardo y a la vez disponible, reduce riesgos especialmente en materia de seguridad, como también de falta de control en su manejo”.