Dra. Priscilla Zapeda López
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CELULITISLa celulitis se ha convertido en la peor pesadilla de cualquier mujer, pues pocas son las que escapan de esta “maldición”. Hay quienes la padecen desde la adolescencia, lo que ha favorecido la oferta masiva de productos que ofrecen curarla, lo que está muy distante de la realidad, ya que ni la liposucción es la solución definitiva a este problema.
Si bien todas las mujeres soñamos con tener unas piernas de concurso, lo cierto es que la mayoría del género femenino nos vemos afectadas por la llamada piel de naranja. Este padecimiento, que si bien no es exclusivo de las mujeres, nos afecta casi en un 98% lo cual tiene una implicación claramente hormonal; la mayor incidencia empieza en la pubertad, afectando principalmente glúteos, muslos, brazos y abdomen.
La celulitis se produce por la inflamación del tejido celular subcutáneo causada por un mal funcionamiento a nivel de la microcirculación, lo que conlleva a la aparición de hoyuelos en la piel, al principio sólo son visibles a la presión de los tejidos, haciéndose cada vez más evidentes hasta el grado de formarse nódulos que se aprecian aún por debajo de la ropa.
Ciertamente no se considera una enfermedad como tal, pero tiene un impacto en el estilo y calidad de vida de quienes la padecen; hay factores que se asocian como la herencia, uso de anticonceptivos hormonales, dieta alta en grasas saturadas, un estilo de vida sedentario, el sobrepeso y obesidad, tabaquismo, consumo de alcohol, entre algunos otros.
En cuanto al tratamiento, el mercado actualmente está inundado con miles de productos que prometen la eliminación de la celulitis. Sin embargo, los resultados son muy cuestionables.
Tratamientos tópicos: la aplicación de cremas con extractos de centella asiática, algas marinas etc., que sólo favorecen una leve mejoría, pero a muy largo plazo, con resultados muy poco satisfactorios directamente relacionados con el grado de afección de la celulitis.
Tratamientos sistémicos, muchos de ellos están dirigidos para favorecen la circulación y el drenaje linfático, con la intención de disminuir la inflamación que aparece en los tejidos grasos. Masajes: los que funcionan son gracias al efecto mecánico sobre la circulación, aunque deben de complementarse siempre con otros métodos.
La Radiofrecuencia es el método que ofrece mejoría considerable mediante la aplicación de energía electromagnética, con lo que genera calor y es muy recomendada tanto en el tratamiento de flacidez, celulitis y adiposidades localizadas. Se puede combinar con cavitación, la cual utiliza un sistema de ultrasonido de baja frecuencia que se encarga de romper los adipocitos o células grasas, favoreciendo la mejoría no sólo en la apariencia de la piel, sino también en la reducción de medidas.
Sumando luz infrarroja y otros sistemas láser se pueden lograr buenos resultados, pero se requiere de constancia.
Mucha gente piensa que la liposucción es la solución definitiva a los problemas de celulitis, ya que el principio de ésta es extraer depósitos grasos, sin embargo, en algunas ocasiones este método puede empeorar la condición.
Lo mejor para el tratamiento de la piel de naranja es la combinación de los métodos que ofrecen mejores resultados, pero es fundamental llevar un estilo de vida saludable que incluya una dieta balanceada, libre de grasas, cafeína, alcohol y tabaco, así como la realización de actividad física.
Los resultados no son mágicos, por lo que es importante acudir siempre con personal especializado en el área, que ofrezca resultados realistas, que despeje dudas, y que sea capaz de crear un plan de tratamiento a mediano plazo con metas bien establecidas y resultados bien documentados y, sobre todo, que pueda orientar y derivar a otros especialistas para abordar diversos problemas de salud que pudieran obstaculizar o empeorar los resultados en un paciente.