Mediante el sacramento del bautismo, la pequeñita Valeria Guadalupe Robles Salas quedó consagrada a Dios.
La ceremonia sacramental fue enmarcada por el templo de Nuestra Señora de la Asunción, en la presencia de José Trinidad Robles Reynoso y Maribel Salas Flores, papás de la niña, además de Juan Francisco Morones Alba y María Araceli Salas, quienes fungieron como padrinos.
Para esta importante ocasión, el salón Arroyo de la Hacienda abrió sus puertas para celebrar a la pequeña Valeria Guadalupe.