Comienza a tener efectos positivos la imposición de aranceles a la carne de cerdo, aseguró Armando García Gómez, presidente de la Asociación Ganadera Local de Porcicultores, pues a últimas fechas, se ha registrado un incremento en las ventas de la carne que se produce en México, ya que el producto de importación y el nacional tienen el mismo valor en el mercado, por lo que la gente prefiere el cárnico fresco producido en la entidad, que el congelado de importación.
Indicó que a consecuencia de de los impuestos a la importación, la carne de cerdo procedente de Estados Unidos se ha encarecido, lo cual ha orillado a las carnicerías y otros punto de venta a darle preferencia al producto nacional, dado que al estar fresca posee una mejor calidad y es preferida por los consumidores, además de que tienen un mismo precio.
García Gómez recordó que hace un mes el Gobierno mexicano informó que impondría aranceles a la carne de cerdo procedente de los Estados Unidos, y esto de manera inmediata tuvo un efecto en el mercado, pues el precio de la pierna de lechón es muy similar, oscilando en los 55 pesos por kilogramo.
Detalló que a precios iguales, la gente tiende a optar por el producto local, porque la carne de cerdo procedente de los Estados Unidos viene congelada y está muy procesada, por lo cual pierde sabor y propiedades nutrimentales, y si bien anteriormente era muy consumida porque en el vecino país del norte este producto es considerado como un desecho y llega con un precio muy bajo al país, se espera que su ingreso a México disminuya y se posicione mejor la carne que se produce aquí.
Por último, el presidente de la Asociación Ganadera Local de Porcicultores precisó que más del 90% de las importaciones de producto porcino es pierna con cuero y grasa, la cual carece de propiedades, ya que cuando se procesa para importarla pierde muchas de sus propiedades, incluso, este tipo de alimento puede derivar en daños a la salud.