CDMX.- En plenitud profesional y personal llega Joselito Adame hoy a su primera década de alternativa.
“Agradecido con la vida y el toreo por lo que me ha dado. Este año no ha sido sencillo, pero al final repuntamos y me quedan varias fechas, una de ellas mi regreso a Madrid”, reconoció la figura mexicana.
El 7 de septiembre de 2009, Adame se convirtió en matador de toros de manos del maestro madrileño Julián López “El Juli” y como testigo Juan Bautista, en Arles, Francia, con toros de Antonio Bañuelos.
“Fue mi primer triunfo como matador. Aquella tarde corté tres orejas inolvidables al lado de dos toreros de mucho renombre”, recordó el aguascalentense.
Joselito actuará mañana, para celebrarlo, en la plaza de Béjar y el sábado en San Martín de Valdeiglesias.
“Además, voy a Salamanca con mi hermano y luego a Nimes en Francia”.
Una de sus fechas por cumplir es la de Zacatecas.
“Una plaza dónde por vez primera me costó mucho trabajo salir al ruedo un día después del gravísimo percance de mi amigo el subalterno Héctor Rojas (cornada que le dejó al descubierto el corazón), pero que ahora volvemos con mucho gusto sabiendo que está recuperado”, contó Joselito.
Y finalmente, el 28 vuelve a Madrid.
“Esperando reafirmar la oreja que corté y buscando trascender la difícil segunda tarde en San Isidro”, dijo.
Ayer en Calasparra el yucateco galo André Lagravere oyó tres ácidos en un novillo y dio vuelta en el otro. (Guillermo Leal/Agencia Reforma)