Martha Martínez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El PRD mutará a Futuro 21, una iniciativa conformada por integrantes de ese partido, gobernadores en funciones, ex militantes del PRI, ex colaboradores de gobiernos panistas y ex candidatos presidenciales.
En su primera asamblea, impulsores de la nueva plataforma que busca convertirse en un gran frente opositor, presentaron el Manifiesto por la República, un documento de 12 resolutivos en los que critican el presidencialismo exacerbado y el populismo del Presidente Andrés Manuel López Obrador e invitan a la sociedad a cambiar la correlación de fuerzas políticas en 2021.
El ex candidato presidencial del Partido Nueva Alianza, Gabriel Quadri, indicó que el objetivo de la iniciativa es dar vida a una nueva fuerza política, para lo cual el sol azteca cederá su registro.
«Se trata de dar vida a una nueva fuerza política superior utilizando el registro del PRD, una nueva fuerza política liberal y socialdemócrata», señaló.
En el corto plazo, abundó el ecologista, Futuro 21 buscará alcanzar la mayoría en la Cámara de Diputados, en las gubernaturas y en la alcaldías de todo el país que se renovarán en las elecciones intermedias de 2021.
«Se trata, finalmente, de minimizar los costos del populismo, de contener el populismo, de superar la enfermedad populista que aqueja a México», subrayó.
Quadri dijo que están listos para hacer alianzas con el PAN, con Movimiento Ciudadano y con otros partidos y organizaciones a fin de construir un «gran frente opositor».
En su participación, el ex rector de la UNAM, José Narro, advirtió que México no va bien y que las cosas podrían ir aún peor si no se modifica la ruta por la que transita el País.
El ex priista dijo que lo más preocupante es la fractura que se está gestando en la sociedad.
«A muchos nos duele reconocer que México no va bien, que el camino que seguimos no es el conveniente, que las cosas incluso pueden ir peor de no cambiarse la ruta por la que transita, y que la forma como se conduce el país no es la pertinente», afirmó.
Narro señaló que la historia ha demostrado que cuando la sociedad está dividida a México no le va bien. Y sin decir nombres, dijo que los políticos que dividen se rezagan y dificultan el progreso.
«No es deseable el regreso del presidencialismo desbordado y del centralismo asfixiante que pareciera haber quedado atrás hace apenas unos años», subrayó.
En su turno, la coordinadora del PRD en la Cámara de Diputados, Verónica Juárez, advirtió que la soberanía y el equilibrio de poderes en el país está en riesgo desde el 1 de diciembre del año pasado.
La legisladora calificó como preocupante el intento del Gobierno federal por debilitar a los organismos autónomos, la discrecionalidad con la que ha tomado decisiones de política económica y la creación de nuevas clientelas políticas.
Juárez leyó el Manifiesto en el que advierten sobre los efectos del presidencialismo autoritario y llaman a la ciudadanía a alcanzar una correlación de fuerzas políticas más equitativa en 2021.
Desde su fundación, en 1989, el PRD ha usufructuado el registro que el extinto Partido Comunista Mexicano (PCM) obtuvo en 1978.
La reforma política de 1977 permitió que el PCM participara en las elecciones legislativas de 1979.
En 1981, de la fusión de diversos grupos surgió el Partido Socialista Unificado de México (PSUM), mismo que después se fusionaría con el PMT, para formar el Partido Mexicano Socialista (PMS).
En 1988, el PMS se integró al Frente Democrático Nacional que postuló como candidato presidencial a Cuauhtémoc Cárdenas, quien en 1989 impulsó la creación del PRD.