Por: Octavio Díaz García de León

Inicia ya la Feria de San Marcos la cual no es solo una muy importante fuente de ingresos para el gobierno del estado sino también para el municipio y para la gran cantidad de empresarios que aprovechan la visita de millones de personas a Aguascalientes.

De acuerdo con información del presidente del Patronato de la Feria proporcionada al periódico Reforma el pasado 8 de abril, la Feria produce una derrama económica de 7 mil 400 millones de pesos, de los cuales se estima que el 35%, alrededor de $2,600 millones, provienen del casino y el palenque. El año pasado la Feria recibió 7.7 millones de visitantes y genera casi 9 mil empleos directos.

En otros lugares del mundo tales como Las Vegas, Atlantic City, Macao, Mónaco e incluso las reservaciones indias en Estados Unidos, los casinos son el motor de dichas economías. Las grandes ciudades “casineras” se han convertido en centros integrales de entretenimiento en donde se pueden disfrutar espectáculos de primera calidad, cuentan con hoteles desde gran lujo hasta para todos los presupuestos y una enorme variedad de tiendas con los mejores productos del mundo.

En el caso de Las Vegas lo han logrado, en medio del desierto y sin tener otro tipo de atractivos en las cercanías, ni estar cercanos a los grandes mercados turísticos. Las Vegas se ha convertido en el gran destino del turismo del juego de apuestas.

Quizá sea tiempo de retomar la discusión de si en México sería buena idea tener centros de diversión basados en casinos, ya que generan una gran cantidad de turismo, representan una enorme derrama económica para el país, especialmente para las ciudades y estados donde se ubican y proporcionan mucho empleo.

Prueba de ello, es el gran atractivo que le dan a las ferias nacionales los casinos y cuya operación está permitida o tolerada desde hace décadas. Sería una buena oportunidad para convertir en permanente una situación que se da tan solo durante tres semanas en Aguascalientes pero que a lo largo del año se permite en otras partes del país.

Si bien es una industria controvertida por los efectos negativos de las apuestas en aquellos que padecen ludopatía, estas personas adictas jugarán sea o no legal hacerlo y en donde encuentren la oportunidad. Pero hay un gran segmento del turismo que disfruta con los juegos de apuesta y no por ello son adictos. Es solo otra forma de entretenimiento.

En cuanto al posible riesgo asociado con el lavado de dinero y lo atractivo que podría resultar para la delincuencia organizada este tipo de negocios, se puede apreciar que los grandes centros de diversión de otros países, con una supervisión adecuada, podrían manejar esta problemática. Esto no quita que a la industria casinera de Las Vegas se le asocie con la mafia italiana y otros cárteles, pero habrá que entender con qué mecanismos las autoridades del vecino país atacan este problema.

Por lo pronto, no fue buena noticia que el gobierno de Estados Unidos señalara que el dueño de la empresa encargada de operar el casino y palenque de la Feria de San Marcos este año, fuera presunto lavador de dinero del Cártel Jalisco Nueva Generación tal y como se publicara en una nota del periódico Reforma.

Urge que las autoridades federales y estatales investiguen las acusaciones realizadas por las autoridades de Estados Unidos y aclaren lo antes posible esta situación para no afectar a la operación de estos atractivos de la Feria de San Marcos.

Con estas salvedades que no son menores y que habría que analizar dado que de cualquier forma son situaciones que ya ocurren en las ferias nacionales, habría que analizar la posibilidad de hacer un centro casinero en nuestro país.

Si se buscara dónde ubicar en México un centro donde se manejen casinos tipo Las Vegas, Aguascalientes sería un lugar ideal. Tal y como Las Vegas, por ejemplo, la ciudad está en un lugar semidesértico y no necesita tener atractivos de otro tipo como playas, ya que lo que se pretende es que el turismo se quede adentro de los hoteles y use su tiempo y dinero para jugar en los casinos.

La ciudad de Aguascalientes cuenta además con reservas territoriales para instalar grandes hoteles, tiene mucho personal con experiencia en la operación de casinos, cuenta con buena seguridad pública y por su configuración geográfica es más sencillo de vigilar. Su ubicación en el centro del país lo hace muy atractivo para el turismo nacional, como lo demuestra los casi 8 millones de visitantes que acuden a la Feria.

Con tan solo tres semanas de operación el casino y el palenque generan $2,600 millones de pesos; si estuvieran funcionando todo el año, los ingresos podrían llegar a ser del orden de unos 20 mil millones de pesos. Esto sin agregar más infraestructura, solo aprovechando la que ya está.

Es tiempo de plantear de nuevo las ventajas y desventajas de crear centros casineros en México. Si resultan tan exitosos en otras partes del mundo, aquí en Aguascalientes se podría repetir la historia.

 

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