Salvador Rodríguez López

Los resultados hablan por sí solos del desempeño que tiene un funcionario público, por lo que más allá de explicaciones o razones que ofrezca sobre su labor está la exigencia de una sociedad ávida de soluciones.
El fiscal general del estado, René Urrutia de la Vega, aseguró que de cada 100 casos de homicidios dolosos en que ha intervenido esta dependencia durante 2017, el 52% han sido zanjados, un 2% más que el año anterior, por lo que reconoció que falta mucho por hacer.
El reto que tiene en sus manos el Fiscal no es menor, puesto que el 48% de los asuntos no han sido esclarecidos y los aguascalentenses esperamos que esa cifra será reducida gradualmente.
En la comparecencia que tuvo ante el pleno del Congreso del Estado, el pasado 24 de noviembre, el funcionario aseguró que encontró “debilidad y corrupción” en la Fiscalía, de la que se hizo cargo el 14 de marzo del presente año, sin embargo no mencionó qué tipo de corrupción detectó, en qué grado y si se fincaron responsabilidades, datos que quedaron en el aire.
En el informe de actividades quedó pendiente dar seguimiento a las observaciones que hizo aquel 14 de marzo la diputada Mayela Macías Alvarado, del Partido Nueva Alianza (PNA). Cabe destacar que algunos de los asuntos cuestionados por la legisladora se suscitaron en el periodo de su antecesor, Oscar Fidel González Mendívil y del ex procurador general de justicia, Felipe de Jesús Muñoz Vázquez.
Les dijo a los legisladores que a partir de que él llegó se ha logrado “una verdadera transformación” de la Fiscalía, al lograr mayor autonomía y la implementación de los esquemas orgánicos que requiere el estado. También mencionó la capacitación y profesionalización de 882 ciudadanos en temas de trata de personas y derechos humanos y la implementación de un sistema integral de justicia para adolescentes.
De igual manera aseguró que existen dos unidades para abatir los robos, una para robos en casa habitación y comercios, y otra para atender el hurto de vehículos, que permiten atacar el origen de la comisión del delito y proceder a la desarticulación de las bandas delincuenciales.
En seguimiento a la presentación con los diputados, Urrutia de la Vega declaró el pasado 13 de diciembre que este año se ha incrementado el número de homicidios, respecto al año anterior, por lo que para esa fecha llegaban a 76, de los cuales se han resuelto casi la mitad, pese a que se cuenta “prácticamente con las mismas herramientas que en el período anterior”, aunque ahora están “las labores de inteligencia basadas en el aprovechamiento de recursos tecnológicos”.
Podrá haber una “reingeniería” en la Fiscalía y todos los cambios que se quiera, pero lo que exigen los habitantes son conclusiones, que los propósitos no se pierdan en el tiempo, sino que periódicamente se den a conocer cuántos asuntos están en cartera y cuál es el avance que hay, no hacerlo o dar argumentos que sólo buscan evadir la realidad es dejar que la vaguedad borre cualquier reclamo de justicia
Aunque las muertes intencionales son impredecibles, sí se puede llevar ante un juez al o los responsables de los hechos y ese es el trabajo que le compete a la Fiscalía General, cuyo titular está obligado a apretar el paso para que esos 48% irresueltos sean atendidos.

INSENSIBILIDAD

Las hojas del calendario podrán ser menos cada vez y con ello se van los años, pero hay actitudes negativas que perduran, que por más que se combaten no pueden eliminarse. Hace bastantes ayeres hubo una empresa local que tenían problemas económicos, por lo que los trabajadores recibían sólo un abono de su salario y no se arriesgaban a renunciar por temor perder el dinero que les debían, lo cual se convertía en un acto perverso del propietario ya que les prometía que pronto saldaría el adeudo.
Llegó el día en que ya no aguantaron y le exigieron que cumpliera su palabra y la respuesta fue precisa: no había razón para alterarse, ya que en todo caso lo que les debía era especie de ahorro que en algún momento iban a cobrar, de manera que sólo era cuestión de paciencia, misma que lógicamente los familiares del personal no tenía en casa.
Algo similar ocurre hoy en el Instituto de Educación de Aguascalientes (IEA), donde 300 profesores continúan esperando que les paguen o que los contraten, lo cual será posible cumplir – según el director general Raúl Silva Perezchica -, “lo más pronto posible”.
Por regla general es incuestionable que quien trabaja lo hace por necesidad, de ahí que no debería haber atascos en los pagos y si por alguna razón se presentan debe resolverse con la premura que demandan las circunstancias. Para acudir a su centro laboral los docentes deben pagar, sea gasolina para su vehículo o en pasajes en los autobuses urbanos o “combis”, eso por mencionar sólo uno de los gastos obligados, pero si no le pagan tendrá que pedir prestado o que algún familiar financie sus obligaciones.
El argumento del titular del IEA es que prácticamente todos lo que están en ese trance son profesores de secundarias generales o técnicas, por lo que su situación depende de que los directores de las escuelas lo informen en el sistema administrativo electrónico, que al no hacerlo no se tramita el pago.
Del mismo modo, Silva Perezchica reconoce que en materia de contratación hay responsabilidad del Instituto de Educación, por lo que los rezagos se debe a “cuestiones presupuestales o de trámite”, de ahí que considere que con un trabajo mancomunado con la Federación en un plazo máximo de 45 días se puedan concretar las nuevas contrataciones, esto es, que a mediados o finales de febrero podría ser factible.
De quienes han sido contratados en el presente ciclo escolar, “mantienen la problemática en sus pagos, motivo por el cual el IEA asume su responsabilidad y este reto de resolverlo lo más pronto posible”.
De manera colateral está otro problema con los susodichos contratos, que sean por días o por semanas, pero que no rebasen los 89 días para que no sienten plaza, lo que provoca que quien cubre un interinato no tiene ningún derecho laboral, no accede al servicio médico y menos recibe las prestaciones que sí tienen sus demás compañeros, lo que en términos claros es una desigualdad absoluta en plena era de los derechos globales.
Se promociona el Servicio Profesional Docente como la panacea de la educación, sin embargo se olvida de lo más importante, que es el factor humano, al maestro y a la maestra que no obstante haber aprobado las evaluaciones y estar ya en servicio, debe pasar por una etapa de incertidumbre, ya que al terminar el contrato volverá a quedar sin trabajo.
Evidentemente queda mucho camino por recorrer para que se haga realidad el reconocimiento a que tienen derecho los docentes que están en esa situación.

ROGATIVAS

Al pie del pesebre se encuentran ya las peticiones que hace medio mundo al Dios Niño para 2018, como la que redactaron los empresarios, que confían en tener un año de más seguridad, mientras que la clase política, que se cristalicen sus aspiraciones y si es posible que ponga en “vía muerta” a los adversarios. El gobernador del estado espera concretar el “programa-ancla” que se convierta en sello de su administración y la alcaldesa de la capital que a base de sonrisas sigan contentos los ciudadanos. Los comerciantes establecidos imploran que metan al orden a los vendedores ambulantes y los habitantes de la ciudad capital que termine la inseguridad que sigue reinando, a pesar de las razzias que tienen lugar. Cada quien aguarda que se haga realidad su sueño, aunque habrá que ver cuál fue su comportamiento durante los doce meses que terminan.