capslim 2Pese a que constituye un riesgo para la salud, ha incrementado la oferta del producto Capslim, ante el afán de mucha gente por querer perder kilos a toda costa y cuanto antes. Es por ello que la Dirección de Regulación Sanitaria del ISSEA emitió una alerta sanitaria para prevenir a los consumidores.

El titular de la dependencia, doctor Ernesto Romero Frías, recomendó una dieta balanceada y ejercicio para combatir los estragos del pavo, tamales, ponche y demás excesos decembrinos, en vez de recurrir a “productos” milagros, que lejos de ayudar a bajar de peso, pueden ocasionar otros problemas.

Dicho producto no cuenta con autorización sanitaria para su fabricación, comercialización y distribución; se publicita y vende por Internet bajo la figura de suplemento alimenticio y asevera que sus ingredientes son bloqueadores de grasa y reductores del apetito.

Además se atribuye otros beneficios, como el incremento del metabolismo y de energía, y dice evitar que los carbohidratos se conviertan en grasa y sin efectos secundarios.

Indicó que se trata de un producto fraudulento y no de un suplemento alimenticio, pues se atribuyen propiedades que no se han demostrado; carece de registro sanitario por parte de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios y no cuenta con estudios científicos que avalen el uso que publicita, ni seguridad, calidad y eficacia.

El galeno detalló que a solicitud de la COFEPRIS, se han intensificado las visitas de verificación a establecimientos dedicados a la venta de suplementos alimenticios y productos naturistas, en los que se logró asegurar mercancías inherentes.

Recomendó a la ciudadanía cautela con sustancias que prometen bajar de peso sin esfuerzo alguno, pues es falso que funcionen, además representan un gran riesgo para la salud de quien los consume.

Ya se había emitido una alerta similar el pasado 19 de diciembre, y ahora se repite, ante la necesidad de advertir a la población sobre las implicaciones del Capslim, y que no se dejen sorprender por la empresa irregular que comercializa los productos de manera clandestina.

Reiteró que los productos que ostenten leyendas terapéuticas, preventivas y rehabilitatorias requieren de un registro sanitario emitido por la COFEPRIS; además, no deben sustituirse tratamientos médicos por este tipo de sustancias, y en todo caso, consultar a profesionales de la salud.