Demanda el Observatorio de Violencia Social y de Género en voz de su coordinadora, Mariana Ávila Montejano, garantías de seguridad para las mujeres en los paraderos de camiones urbanos, mayor iluminación y el funcionamiento de las cámaras de seguridad ante los casos de acosos de algunos choferes del transporte público.

La activista social enfatizó que la responsabilidad de la movilidad segura es indiscutiblemente de las autoridades y ante la realidad y el contexto de violencia, algunas mujeres están dispuestas a pagar alguna cuota extra por viajar seguras, aunque consideró que dicha situación no puede seguir así.

“Necesitamos espacios seguros en las paradas de autobuses, necesitamos luminarias, que las cámaras de seguridad en realidad funcionen, porque en todos los procesos que nosotras llevamos desde el Observatorio cuando pedimos las cámaras de seguridad, siempre nos dicen que no funcionan o que a las 24 o 48 horas, se borraron las imágenes”.

Por lo anterior, Mariana Ávila Montejano recalcó que es necesario tener el compromiso de las autoridades, o de lo contrario pueden surgir grupos organizados de mujeres feministas en todos los espacios, para hacer frente a la violencia, “pero no puede ser una respuesta de las mujeres; la infraestructura y el recurso lo tienen las instituciones y éstas tienen que responder”, apuntó.

La coordinadora del Observatorio de Violencia Social y de Género consideró que más que centrarse en los servicios de transporte especial para mujeres, que son esfuerzos de organización de otras mujeres, la sociedad debe concentrarse en los vacíos y en las falta de acciones de las personas que están encargadas y responsables del transporte público.

Para terminar, explicó que el tema de la inseguridad para ellas en el transporte público no es ninguna novedad: “desde 2009 se visibilizó esta violencia en el tema de los transportes y combis con el proceso del Campo Algodonero en Ciudad Juárez, Ciudad de México, Tlaxcala, Puebla y en Aguascalientes justo esta semana, una menor de 15 años fue acosada por un chofer de camión urbano. Por lo que de lo que estamos hablando es de los riesgos que corremos las mujeres y las niñas”.