Con el registro de veinte denuncias por vía electrónica relacionadas con agresiones escolares en lo que va del año, el director del IEA, Raúl Silva Perezchica, informó que 14 de ellas fueron confirmadas y se refieren a insultos verbales, psicológicos o críticas a la complexión física de la persona, lo cual molesta a los chicos de segundo y tercero de secundaria, principalmente.
Tales conductas en adolescentes están permitidas por la autoridad educativa, motivo por el cual los agresores y las víctimas son canalizados a profesionales de la salud mental para ayudarlos en esos procesos de violencia. Silva Perezchica agregó que se ha detectado que tales hechos tienen origen en situaciones familiares disfuncionales.
“En otros tiempos, estos comportamientos eran considerados normales y no se hacía nada o cada quien se defendía con sus propias fuerzas, sin embargo, ahora se toma acción y su atención se dará dentro de un marco normativo y que sea denunciable para poder resolverlo por otras vías diferentes a la violencia, porque esa no soluciona nada”, enfatizó.
El titular del Instituto de Educación de Aguascalientes precisó que se ha encontrado que normalmente los agresores traen más problemas emocionales que las víctimas, donde las causas pueden provenir de las propias familias con problemas o bien de las propias comunidades sociales.
“Cuando existe un maestro agresor, lo cual no ha sido denunciado este año por la página electrónica del IEA que capta estos casos, se les aplica todo el rigor de la ley vigente acorde a la falta, sea una violencia verbal, física o emocional”, indicó.
Los estudiantes afectados por el bullying son atendidos por 70 profesionales que trabajan en las propias secundarias, y también se recibe el apoyo del DIF estatal, cuya coordinación ha permitido canalizar mejor los casos y brindar asesoría y apoyo a las propias familias y al hijo agresor o víctima.
Varios estudiantes han sido canalizados a instituciones como Agua Clara al detectarse que sufren estados depresivos; y si hay adicciones de por medio, se canalizan al Centro de Integración Juvenil en Aguascalientes o a otra clínica que brinde el servicio, además de que se involucra a las familias para darles seguimiento a los jóvenes de secundaria.
Por último, Silva Perezchica mencionó que los estudiantes de segundo y tercero de secundaria son los que se enfrentan a esta realidad con mayor regularidad, esto únicamente con educación básica.