Prof. Flaviano Jiménez Jiménez

Al finalizar 2016, por una serie de circunstancias imperantes en el ámbito escolar, a los maestros se les dio la oportunidad de inscribirse, voluntariamente, para presentar la evaluación de permanencia (la que por ley es obligatoria), sin consecuencias perjudiciales si no la presentaban. En el caso de Aguascalientes se inscribieron cerca de 300 docentes de manera voluntaria. Las autoridades federales argumentaron que se dio esa flexibilidad, eventual, mientras se preparaba una nueva forma de evaluar el desempeño docente, sin cambiar los contenidos y los criterios de la Reforma Educativa en marcha. Pues bien, los ajustes ya se hicieron y la forma de evaluar ya cambió, por lo que este año, 2017, se utilizará formato diferente tanto para los docentes como para los directores y supervisores.

Serán más de mil 300 los evaluados en la Entidad, de preescolar, primaria, secundaria y media-superior. Las autoridades educativas locales determinarán los nombres de quiénes presentarán la evaluación. Una vez que a los seleccionados se les notifique, no pocos de éstos, iniciarán una ruta de calvario, sobre todo, porque las reglas de la evaluación cambiaron en relación con las del año pasado, que de alguna manera ya se habían entendido; y porque la evaluación, por sí misma, provoca nerviosismo. Por otra parte, las angustias surgen no tanto porque se desconozca el trabajo docente, sino porque no hay quién les diga, a los maestros frente a grupo, que lo que hacen está bien o está mal; no hay quién les brinde apoyos, sugerencias u orientaciones de mejoramiento en su práctica docente. Y el hecho de no tener una opinión que les dé seguridad en su desempeño es lo que genera incertidumbre. Más aún cuando saben que los evaluadores son tajantes y los califican fríamente como idóneos o no idóneos. Pensar tan sólo en no ser idóneo provoca zozobra porque significa estar en la cuerda floja. Si las maestras y los maestros tuvieran un seguimiento y asesoría pedagógica constante en el salón de clases, como lo marcan los manuales de organización y funciones de los coordinadores académicos, apoyos técnicos pedagógicos, subdirectores, directores, jefes de enseñanza, supervisores, jefes de sector y autoridades educativas; sería otra cosa; los docentes estarían en condiciones de transformar, enriquecer y de mejorar permanentemente su práctica docente y los alumnos obtendrían mejores resultados en sus aprendizajes. Es más, si los maestros recibieran los apoyos pedagógicos y didácticos de todo el personal destinado (pagado) para ello, ni siquiera habría necesidad de evaluaciones de desempeño; porque todos los maestros estarían constantemente actualizados. Y a falta de esas asesorías académicos y de formación continua locales, es por lo que un Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) tiene que hacer la tarea no realizada, para que la Secretaría de Educación, a su vez, (con base en la información recabada) brinde a la docencia cursos de actualización en línea (como diciendo, lo que no se hace localmente lo tiene que hacer la Federación).

Y a propósito, ¿cómo se hará la evaluación este año? Mediante el diseño de un proyecto educativo que el docente aplicará en el aula. El proyecto necesariamente tendrá como propósito mejorar los aprendizajes de los alumnos. Después de aplicar el proyecto de mejora educativa, el docente enviará (a un portal destinado para ello) los resultados; dará cuenta de los alumnos que sí lograron los aprendizajes esperados y de los que no lo lograron; explicará y argumentará por qué unos sí lograron desarrollar competencias y adquirieron aprendizajes y por qué otros no; y tendrá que diseñar nuevas estrategias pedagógicas y didácticas para los alumnos que presentaron deficiencias con el fin de  superarlas.  De todo este proceso, el maestro enviará evidencias desde su proyecto, las actividades realizadas por los alumnos, los materiales de apoyo educativo empleados, los resultados obtenidos, los instrumentos aplicados y el proceso de retroalimentación. A reserva de que el INEE publique, vía internet, la guía específica para elaborar un proyecto, los maestros deberían ir fortaleciendo los que diseña, aplicarlos, ver resultados, mejorar aprendizajes de los alumnos y hacer muchos ejercicios de retroalimentación; para que llegado el momento no tengan dificultades. La evaluación a directores y supervisores también es muy interesante, pero ésta es otra historia.