El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Aguascalientes, ha logrado reducir en un 96% la mortalidad por eventos cardiacos gracias a la implementación del Código Infarto, que en 2016, logró rescatar con éxito a 42 personas que llegaron infartadas a las salas de Urgencias de los hospitales generales de Zona (HGZ) No. 1 y 2 de esta ciudad.
Así lo dio a conocer el jefe de Prestaciones Médicas de esta Delegación, Alfonso Martínez Hernández, quien detalló que este esquema funciona a través de una alerta que activa a un equipo interdisciplinario de salud, que se avoca a la atención del paciente infartado, en cuanto llega a una sala de Urgencias.
El objetivo es agilizar las labores de ingreso, diagnóstico inicial y referencia del paciente a otro nivel de intervención. Actualmente, el tiempo promedio de atención de un evento cardiaco es de 23 minutos, desde el ingreso y hasta el egreso de la sala de Urgencias.
Además de coordinación y personal altamente capacitado, el IMSS cuenta con tecnología de punta y accesibilidad a salas de hemodinamia. De esta manera, en 2016 el IMSS de Aguascalientes logró rescatar a 42 personas en las que se pudo revertir el infarto y evitar secuelas.
“Una vez que inicia un infarto, se tiene un lapso de dos horas para aplicar la terapia fibrinolítica -que consiste en la disolución de coágulos- y reducir la probabilidad de decesos, secuelas o nuevos ataques al corazón”.
En este sentido, Martínez Hernández que es de igual importancia la rapidez del personal de salud, como la inmediatez con que el paciente acude a los servicios de Urgencias, pues de ello depende que ingrese oportunamente a una sala de hemodinamia.
Una vez fuera de peligro, la persona que lo requiere es programada para recibir otros tratamientos no urgentes, como angioplastia -que es una cirugía para abrir vasos sanguíneos- o cateterismo, que son practicados en la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) del Bajío.
Los síntomas más comunes de un infarto son: dolor intenso en la zona del corazón, opresión en un área amplia que puede recorrer el brazo izquierdo, acompañada de náuseas, vómito, sudor frío y angustia.