Claudia Guerrero 
Agencia Reforma

CDMX.- La cámara espía encontrada en las oficinas de Palacio Nacional es un artefacto para aficionados.

Así lo revela el reporte técnico entregado al Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien anunció en agosto pasado el inicio de una investigación para deslindar responsabilidades por la colocación y operación del dispositivo.

Según la ficha, se trata de un «grabador de audio y video para aficionados, con baja calidad y costo».

El artefacto, de origen chino, tiene capacidad para grabar continuamente por un periodo estimado de dos horas en una memoria externa micro SD.

Sin embargo, no contaba con una carcasa que le permitiera instalarse de manera «encubierta».

De acuerdo con el reporte, el dispositivo se puede comprar por internet, con un costo de 10.38 dólares, o en tiendas ubicadas en la Calle República del Salvador, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, por 300 pesos.

En el informe se asegura que, debido a que la grabadora encontrada no tenía memoria, no fue posible recuperar información.

Como resultado de la revisión, se determinó que la conexión entre la tarjeta electrónica y la cámara está dañada.

El 29 de agosto, el Presidente denunció que en una de las salas de Palacio Nacional fue hallada «una cámara sofisticada» para grabar las reuniones en las que participan funcionarios, empresarios y gobernadores.

Días después, el Jefe del Ejecutivo mostró el artefacto en una conferencia de prensa.