En días recientes, el País se ha visto azotado por las altas temperaturas de la temporada de calor, la cual concluye hasta la tercera semana de octubre y para la que se prevén, al menos en cuatro estados, temperaturas de más de 45 grados centígrados.
Por ello, es importante conocer cuales son los riesgos de exponerse a las altas temperaturas y a los rayos UV, así como las formas de protegerse.

Salud en riesgo
1.- Golpe de calor
El golpe de calor se define como un aumento en la temperatura corporal, a partir de los 40 grados, que afecta de manera súbita las funciones vitales, ocasionando un estado de deshidratación por la pérdida de agua y electrolitos, que incluso pone en peligro la vida de los pacientes.

Identifica los síntomas
Mareo
Sudoración excesival al principio, y depués falta de sudor
Enrojecimiento y sequedad de la piel
Fiebre con temperatura desde 39 a 41°C
Comportamiento inadecuado como quitarse la ropa sin importar el lugar
Aceleración del ritmo cardíaco con latido del corazón débil
Dolor de cabeza
Ataques con convulsiones

Se trata de un cuadro médico grave porque puede causar complicaciones como daño cerebral y hepático, e insuficiencia renal.
Por ello, al detectar los síntomas, especialistas recomiendan acudir inmediatamente al área de Urgencias de algún centro médico para ser atendido.

2.- Radiación UV
El pasado 29 de mayo, la CDMX reportó un Índice de Rayos Ultravioleta (UV) extremo, pues se ubicó en 11 puntos, un nivel en el que, de acuerdo con este sistema estándar de medición de los rayos solares establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Meteorológica Mundial, es preferible no salir a la calle.

El riesgo ultravioleta
Los rayos UV pueden dañar directamente el ADN de las células de la piel.
Son los principales causantes de las quemaduras de sol y de la mayoría de los cánceres de piel.
Pueden ocasionar la aparición de cataratas en edades tempranas.
La acumulación de radiación solar en la piel provoca fotoenvejecimiento (aparición de arrugas o líneas de expresión).

3.- Infecciones
En la temporada de calor, la mala higiene de las manos eleva hasta 90 por ciento el riesgo de contraer decenas de enfermedades, principalmente diarrea, conjuntivitis e infecciones respiratorias, de la piel y de las vías urinarias
En temporada de calor, el IMSS atiende hasta 50 mil consultas semanales por infecciones diarréicas y hasta 10 mil por infecciones respiratorias, como rinofaringitis, influenza o neumonías.
Además de cuidar la desinfección y calidad de los alimentos, para prevenir infecciones durante la temporada de calor es indispensable lavarse las manos de manera constante y con la técnica apropiada.

Freno al calor
Para prevenir las principales afectaciones por el calor y la radiación solar, implementa las siguientes medidas:

Cúbrete
Usa ropa ligera, holgada y de manga larga
Emplea gorra o sombrero, lentes de sol, sombrilla y protector solar

Hidrátate
Evita actividades físicas al aire libre e ingiere muchos líquidos, de preferencia agua simple.
Evita la exposición al sol por periodos prolongados, especialmente de las 11:00 a las 15:00 horas, rango en el que la temperatura alcanza sus niveles más altos

Resguárdate
Permanece en lugares frescos, a la sombra y ventilados
Evita el consumo de alimentos en la calle
Mantén ventilada la casa.
Y el automóvil.

Niños y adultos mayores
Proteger a niños y adultos mayores de las altas temperaturas y la exposición al sol es particularmente importante pues sus organismos funcionan de diferente manera.

Protección materna
Menores de 1 año
Es fundamental que las mamás que tienen hijos menores de 1 año no dejen de amamantar a sus bebés, ya que la lactancia adecuada disminuye el riesgo de presentar golpe de calor.

Incremento de temperatura
Menores de 4 años
Su temperatura corporal incrementa de tres a cinco veces más rápido que en un adulto, lo que los hace más vulnerables a presentar un golpe de calor.

Los más propensos
Mayores de 65 años
Adultos mayores a esta edad, además de personas con sobrepeso, problemas en las glándulas sudoríparas y enfermos del corazón, son los más vulnerables para sufrir un golpe de calor.

Peluda protección
Y para que ningún miembro de tu familia se quede sin protección, atiende las siguientes medidas para que tu compañero de cuatro patas no sufra afectaciones como un golpe de calor, pues también él los puede padecer.

Hidratación constante
Siempre debe tener agua disponible.

Paseo nocturno
Evita pasearlos en asfalto para prevenir lesiones en las almohadillas de sus patas por el suelo caliente.
Prioriza un paseo una vez que el sol haya disminuido o en la noche.

Refugio oportuno
Evita dejarlos a la intemperie, atados o en la azotea, así como en habitaciones sin ventilación o dentro de vehículos expuestos al sol.

Chapuzón funcional
Puedes recortar su pelaje (con moderación, porque también funciona como protector solar) y refrescarlo con un baño.

Mantente alerta
Recuerda que, en caso de presentar incremento de temperatura corporal, sed, resequedad en mucosas de la boca, mareos, náuseas, aumento en la frecuencia respiratoria y cardiaca, palpitaciones y alteraciones de la conciencia, confusión, somnolencia y desmayos, es necesario que acudas inmediatamente al médico.

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