Ana Silvia Lozano Galindo
El Heraldo

El fiscal general del Estado, Jesús Figueroa Ortega, aseguró que no le temblará la mano para, en su momento, proceder contra quien resulte responsable en las investigaciones por tortura derivadas de la recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, “sea quien sea”.
Sostuvo que de ese tipo de prácticas ha sido ya limpiada la institución porque el propio Sistema de Justicia Penal Acusatorio, aún cuestionado y no comprendido a cabalidad, generó avances notables como el no valorar más la confesión como la llamada “reina de las pruebas”.
“Hubo antes jurisprudencia en ese sentido, pero el nuevo sistema lo ratifica y hoy en día ni una sola confesión ante un policía, ministerio público o juez de primera instancia puede ser suficiente por sí misma para proceder en contra del presunto responsable”.
En ese contexto, recordó que en el sistema anterior una confesión servía para emitir una orden de aprehensión, un auto de formal prisión y también para dictar la sentencia; “ese modelo está agotado”, recalcó.
“Hoy en día, la única confesión válida es ante el juez siempre que sea en una etapa de juicio y en el marco de una audiencia oral pública; pero adicionalmente debe sustentarse una investigación que ofrezca elementos de prueba».
Sean éstos videos, fotografías, la presentación de testigos, la emisión de dictámenes, entre otros diversos factores que sean diferentes a la sola declaración de una persona, es lo que fundamenta un caso para proceder con el inculpado, explicó.
Asimismo, Figueroa Ortega indicó que, a través de la unidad de investigación en el tema de tortura, la Fiscalía General procede en las investigaciones relativas a recomendación de la CNDH y estará estableciendo contacto con las personas involucradas.
“Tanto las que están en libertad como las que se encuentran privadas de su libertad, son quienes tienen la información y a todas aquéllas personas que no han denunciado y tienen algo qué informar, que lo hagan”.
Finalmente, recordó que en atención al marco constitucional actual y la finalidad del sistema acusatorio de proteger al inocente, cada paso de la investigación estará direccionado al tema de tortura; la recomendación es exclusivamente por ello y no habrá en su caso ninguna autoridad responsable más que la que torturó, por lo que no debe temblar la mano para proceder en su contra, dado el caso.