Jorge Cano
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Por primera vez en 10 años, en el lapso de enero a septiembre de este año, el gasto federal transferido a los Estados registró una caída, según estadísticas de la Secretaría de Hacienda.

Este gasto, que incluye los conceptos de Participaciones, Aportaciones, Convenios y cualquier otra transferencia de recursos a las entidades, sumó un billón 429 mil millones de pesos, monto 3.9 por ciento por debajo de lo suministrado en el mismo periodo de 2018.

En términos reales, es decir, descontando efecto de inflación, ese monto es similar al observado en 2014.

Y por si fuera poco, para 2020 el Proyecto de Presupuesto de Egresos plantea una reducción de 0.5 por ciento frente al presupuesto de este año.

Los Estados más afectados hasta septiembre son Durango, Colima y Sinaloa, con caídas de 14, 13 y 10 por ciento, respectivamente.

Otras con bajas importantes, y que además dependen en gran medida de estos recursos, son Chiapas con 5.1 por ciento, Guerrero con 6.1, Michoacán con 5.5, y Oaxaca y Tlaxcala con 2.4 y 4.4 por ciento.

De acuerdo con la consultora Aregional, las entidades más pobres serán las más afectadas, ya que no cuentan con un sistema de recaudación de impuestos locales fuerte y dependen más de los recursos que les transfiere la federación.

En ese sentido, la consultora destaca a Estados como Guerrero, Tabasco y Morelos, donde menos del 15 por ciento de sus recursos provienen de la recaudación propia.

La reducción de los recursos federales hacia las entidades se traduce en menor inversión y crecimiento, afirmó Enrique Díaz-Infante, director del Sector Financiero y Seguridad Social del Centro de Estudios Espinosa Yglesias.

En el presupuesto aprobado para el presente año se había previsto un incremento de 2.1 por ciento real en las transferencias a Estados, pero los recursos están afectados por el estancamiento económico y la menor recaudación federal, explicó.

Díaz-Infante agregó que también es posible que la Secretaría de Hacienda esté conteniendo las transferencias como medida en contra de la corrupción.

«Hacienda podría tomar la decisión y, ante la caída de los ingresos y los problemas de corrupción, prefiere contener el gasto», afirmó el analista.

Para 2020 se prevé una reducción de 0.5 por ciento en el gasto federal, pero las transferencias podrían ser menores si no se cumplen las expectativas de crecimiento y recaudación de Hacienda de 2 por ciento, concluyó.