CDMX.- El mundo de la ópera se cimbró tras una denuncia colectiva por acoso sexual en contra de una de sus leyendas vivas: Plácido Domingo.
Ocho cantantes y una bailarina señalaron al superastro español de presionarlas para tener relaciones sexuales, prometiéndoles empleos, y, en algunos casos, de tomar represalias contra las carreras de aquellas que rechazaran sus proposiciones, de acuerdo con un reportaje de The Associated Press (AP).
Los incidentes ocurrieron a lo largo de tres décadas desde fines de los 80, en ocasiones en compañías de ópera en las que Domingo ocupaba altos puestos directivos.
Siete de las nueve acusadoras aseguraron que sus carreras tuvieron impactos negativos tras rechazar sus insinuaciones.
El cantante, de 78 años, respondió a través de un comunicado donde aseguró que él creía que todas sus «interacciones y relaciones» fueron siempre «bienvenidas y consensuadas».
Se refirió a las acusaciones de las mujeres, quienes pidieron anonimato excepto una, Patricia Wulf, como «profundamente preocupantes» e «inexactas».
«La gente que me conoce o ha trabajado conmigo sabe que no soy alguien que dañe, ofenda o avergüence a nadie a propósito.
«Sin embargo, reconozco que las normas y estándares por los que se nos mide hoy, como debe ser, son muy diferentes de lo que eran en el pasado. He tenido la bendición y el privilegio de haber tenido una carrera de más de 50 años en la ópera y me atendré a los estándares más altos», expuso el cantante en el comunicado.
En respuesta, la Ópera de Los Ángeles anunció ayer el inicio de una investigación sobre quien ha sido su director general desde 2003 y que antes fue su batuta artística, puestos que, de acuerdo con sus acusadoras, le daban poder para asignar papeles, hacer o destruir carreras.
«LA Opera contratará asesoramiento externo para investigar las preocupantes acusaciones sobre Plácido Domingo», informó la casa en un comunicado, al tiempo que reconoció en Domingo una fuerza creativa dinámica para la institución y la cultura artística angelina por más de tres décadas.
La Orquesta de Filadelfia, por su parte, retiró la invitación al cantante para su gala inaugural en septiembre, y la Ópera de San Francisco canceló su concierto del 6 de octubre, que marcaría el 50 aniversario del cantante con la compañía.
La Metropolitan Opera House anunció que esperará el resultado de las investigaciones de LA Opera «antes de tomar cualquier decisión sobre el futuro de Domingo» en esa casa, donde está programado para el protagónico de Macbeth con la soprano Anna Netrebko en septiembre.
Domingo encontró, sin embargo, un respaldo del Festival de Salzburgo, donde se presentará con Luisa Miller a fines de este mes. En un comunicado, su presidenta, Rabl Stadler, dijo apegarse al principio de presunción de inocencia.
Wulf, mezzosoprano retirada, única de las acusadoras que aceptó publicar su nombre, señaló que Domingo se comportó de manera inapropiada cuando ella, cuya carrera despegaba, trabajó en la Ópera de Washington, de la que Domingo fue titular artístico de 1996 a 2003 y director general de 2003 a 2011.
Esta casa respondió con un comunicado donde asegura tener una política de «cero tolerancia» respecto al acoso de cualquier tipo, pero no aclaró a la AP si su directiva sabía de cualquier comportamiento indebido o si se habían presentado denuncias.
Los testimonios de las nueve acusadoras muestran patrones similares de comportamiento, en los que Domingo las contactó de forma persistente -a menudo llamándolas repetidas veces a sus casas por la noche-, expresó interés en sus carreras y las instó a reunirse con él en privado con el pretexto de ofrecerles consejo profesional.
Algunas dijeron que muchos colegas les advirtieron en repetidas ocasiones que no estuvieran nunca a solas con él, ni siquiera en un elevador. Y si lo acompañaban a almorzar o cenar, lo hicieran en un sitio público y se abstuvieran de consumir alcohol.
La mayoría eran jóvenes y estaban al comienzo de sus carreras.
Domingo, quien acumula 151 papeles como tenor y barítono, se enfrenta a la mayor crisis en seis décadas de carrera. (Staff/Agencia Reforma)