Una mujer por cada seis varones que consumen drogas es la incidencia actual en México, mientras que hace 20 años eran 1 por cada 12 hombres, informó Juan David González Sánchez, subdirector nacional de consulta externa del Centro de Integración Juvenil (CIJ), quien precisó que ahora se vive una transición epidemiológica con una edad de inicio más temprana de 12 años y también se han detectado a adultos mayores entre 60 y 75 años de edad que consumen estas sustancias.

Indicó que tanto hombres como mujeres tienden a consumir alcohol, marihuana, cocaína. La diferencia es que en ellas es más común la afección por las metanfetaminas y en el caso de ellos, por los solventes inhalables. En cuanto a los adultos mayores, explicó que “consumen principalmente estimulantes, los cuales fueron recetados en un inicio como antidepresivos, pero se ha generado adicción al tomárselos a diario, cuando debió ser sólo un paliativo”, advirtió.

OTRAS CIFRAS:

  • De las 90 mil solicitudes del año 2018 para tratamientos contra las adicciones a través de los 118 CIJ, el 50% fueron hechas por los propios pacientes y el porcentaje restante fue hecho por los familiares. En estos casos, los pacientes se negaron a recibir el apoyo.
  • De los 45 mil que sí acudieron a algún CIJ, uno de cada dos asistió por decisión propia, los otros lo hicieron porque fueron obligados por una autoridad judicial, la escuela, el trabajo, algún familiar o su cónyuge.
  • De aquellos que inician un tratamiento de rehabilitación y recuperación, alrededor del 60% lo terminan, registrando en estos casos alta con mejoría.

“No todas las personas que acuden a tratamiento lo hacen de manera voluntaria, porque aún piensan que no son dependientes de las sustancias psicoactivas. Por otro lado, es excepcional que la gente consuma una sola droga, se tiene detectado más bien que son consumidores de polisustancias, es decir un promedio entre cinco y seis”, explicó González Sánchez.

Finalmente, el representante de los CIJ advirtió que “el consumo de drogas crece de manera rampante, especialmente en la frontera norte y en la parte noroccidental del país (…) vuelve a crecer el consumo de la marihuana, pero es doble la preocupación respecto a drogas de diseño y emergentes que crecen de manera emergente y paulatina entre los jóvenes”, concluyó.