Pedro Sánchez 
Agencia Reforma

TIJUANA, BC 6-Abr.- Tras haber sido deportado, el mexicano Roberto Beristain, cuya esposa norteamericana votó por Donald Trump, buscará desde Ciudad Juárez regresar a Estados Unidos.
“Los planes son regresar a Estados Unidos con mi familia, me regreso para Estados Unidos”, dijo Beristain en entrevista con REFORMA en las instalaciones de la Casa del Migrante de Ciudad Juárez.

Se lamenta deportado de apoyar a Trump
Declaró que para volver a Indiana, donde residía desde hace casi 20 años, arreglará sus documentos.
“Lo que querían era sacarme de Estados Unidos, la deportación. Ahorita ya me sacaron, ahorita quiero pelear por mis papeles”, puntualizó el padre de tres hijos, de 8, 14 y 15 años.
Aunque desconoce cuánto tiempo permanecerá en Ciudad Juárez, señaló que se conducirá por las vías legales para volver a estar con su familia.
“Una vez que ellos cumplieron su deportación, ahora yo quiero regresar al país legalmente”, afirmó.
Beristain, de 43 años, es asesorado por el Consulado Mexicano, así como por el Centro de Derechos Humanos del Migrante.
En las pasadas elecciones presidenciales en Estados Unidos, su esposa, Helen Beristain, ciudadana norteamericana, votó por Donald Trump atraída por sus promesas de campaña, en lo cual la apoyó su cónyuge.
Beristain fue detenido hace dos meses cuando acudió a renovar un permiso para laborar.
El arresto se debió a que en el año 2000, siendo un mexicano indocumentado, cruzó por error la frontera entre Estados Unidos y Canadá, cuando celebraban el embarazo de su esposa, con quien se casó cuatro años después.
Por mucho tiempo emprendió una batalla legal con el apoyo de varios abogados, hasta que otra defensora logró que le dieran un permiso de trabajo.
“Me presentó ante ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos), me dieron el permiso de trabajo, y con eso ya fui a sacar mi Seguro Social y mi licencia”, recordó.
“Me dieron mis papeles, yo estaba legamente en América, no estaba ilegal, estaba legalmente y me lo quitaron porque tenía una deportación”, precisó.
Dos años después de haber obtenido la documentación, cuando acudió a renovar el permiso por un año más, le notificaron que tenía pendiente la deportación.
“Me dijeron que no, que la deportación estaba pendiente todavía”.
“Una vez que ellos cumplieron su deportación, ahora yo quiero regresar al país legalmente”, insistió.
Tras haber permanecido en unos 10 centros de detención en diferentes estados, la noche del martes, cuando se encontraba internado en West Texas, le informaron que sería enviado a México, por lo que fue llevado a El Paso y de ahí entregado a México.