La Universidad Autónoma de Aguascalientes emprendió una línea de investigación para hacer aportaciones respecto del fenómeno de acoso escolar conocido como ‘cyberbullying’, informó el profesor investigador Francisco Javier Pedroza Cabrera.
Destacó que actualmente esta forma de agresión entre escolares a través de medios digitales, ha ido en aumento entre estudiantes de diversos niveles educativos, generando consecuencias en las víctimas, que deben ser estudiadas y atendidas.
El catedrático del Centro de Ciencias Sociales y Humanidades, explicó que este fenómeno se da entre los propios estudiantes y suele ser repetitivo y continuo tanto por la parte del agresor principal, así como sus coludidos cuando los hay, así como una o varias víctimas.
Dijo que si bien este tipo de agresión no es de forma física, sí se manifiesta a través de violencia verbal como burlas y amenazas, en donde el agresor se esconde tras el anonimato pero el alcance de sus actos llega a ser masivo y permanente a través de las redes sociales, principalmente.
En ese sentido recalcó que el agresor suele conocer ciertas situaciones académicas o características de la víctima, las cuales hace públicas a través de medios digitales para conseguir ciertos beneficios como intimidar a sus compañeros de grupo, obtener poder en el mismo e incluso, algún beneficio material.
Ante esto, señaló que las víctimas al ser señaladas públicamente, modificar ciertos comportamientos, dejar de realizar actividades cotidianas, presentan depresión, entre otras cosas, por lo que los padres de familia pueden observar ciertas señales de alerta a las que deben poner unción y actuar ante ellas.
Aunque hay ocasiones en las que los afectados pueden solicitar ayuda al respecto, en otras no, pues esto depende del tipo de comunicación que se tenga en las relaciones familiares; si hay confianza o no con los padres, de tal manera que el seguimiento y observaciones ante actitudes son fundamentales.
Finalmente, expuso que el desarrollo y el acceso a la tecnología han ido evolucionando, de tal forma que, padres y madres, deben estar atentos a los contenidos con los cuales sus hijos tienen contacto directo a través de los medios digitales para evitar este tipo de fenómenos.