Son jóvenes y tienen toda una vida por delante, pero al encontrarse en un entorno adverso o de violencia ven una salida: embarazarse.
Autoridades sanitarias alertan que, al no encontrar oportunidades para superarse profesionalmente y al pertenecer a un nivel económico bajo, cada vez más adolescentes recurren a tener hijos para formar un hogar y asumir la maternidad como un nuevo propósito.
Esto le sucedió a Mónica, quien desde pequeña soñaba con formar una familia y al embarazarse a los 14 años, decidió vivir con su novio, a pesar de la oposición de sus padres.
Con el tiempo, su pareja se tornó agresiva, pasando de los gritos y los insultos a los golpes. Cuando se embarazó de nuevo, a los 19 años, decidió que era suficiente y se marchó.
Según Hiliana Romo, jefa del Centro de Atención a la Adolescente Embarazada en el Nuevo Hospital Civil, en ocasiones el objetivo de embarazarse es “amarrar” a su pareja; sin embargo, esto termina dejándolas en desventaja económica y vulnerables ante la violencia.
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), del Inegi, muestra una tendencia al alza en el número de mujeres trabajadoras y desocupadas que tienen hijos en Jalisco y cuya edad oscila entre los 15 y 19 años.
En el cuarto trimestre de 2014 eran mil 219 desocupadas, mientras que en el mismo periodo de 2017 crecieron 143 por ciento, a 2 mil 963. En cuanto a las féminas ocupadas, el incremento fue de 14 por ciento, de 7 mil 599 a 8 mil 684 entre los periodos referidos.
Karina Salas, responsable de Anticoncepción Post Evento Obstétrico de la Secretaría de Salud Jalisco, explicó que aunque hay información sobre planificación familiar y anticonceptivos, se calcula que la mitad de las adolescentes decide ignorarla y ser madre.
Durante 2016, informó, se dieron 22 mil 572 consultas por embarazo adolescente (entre 10 y 19 años de edad); el último corte preliminar de 2017 iba en 15 mil 747, y en este año se han contabilizado mil 718.
Anahí Gutiérrez Maldonado, coordinadora estatal de Salud Sexual y Reproductiva para Adolescentes de la SSJ, refirió que el entorno socioeconómico es un factor determinante.
“Ellas ya tienen un proyecto de vida enfocado a un embarazo, los números están altos por su decisión, no por falta de conocimiento; además, está el factor de la tecnología, vemos cómo en redes sociales se promueve más el placer que la prevención”, dijo.
Los focos rojos son Puerto Vallarta, Tonalá, Tlajomulco, Tlaquepaque, El Salto, Zapopan y Guadalajara, Municipios que incluso forman parte de un programa nacional de alta y muy alta prioridad en atención a este problema.

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