Ernesto Núñez, Augusto Atempa y Cristina Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 20-Sep.- Militares y voluntarios mantenían anoche la búsqueda de más de 30 personas –según cifras del Presidente Enrique Peña– en los escombros del Colegio Enrique Rébsamen.
En las rejas de una unidad habitacional de la calle Rancho Tamboreo, a 200 metros de la escuela colapsada, colgaban tres cartulinas con nombres.
En dos estaban anotadas 29 personas (la mayoría niños) que fueron trasladadas a hospitales. En la tercera, la lista de 22 menores, maestras y trabajadores del Colegio desaparecidos.
Al filo de las 21:00 horas, el nombre del menor Sergio Hernández fue borrado de la lista. Había sido encontrado y su nombre era coreado a gritos para que sus familiares lo acompañaran en el traslado.
Durante toda la tarde, las ambulancias entraron y salieron de la Colonia Nueva Oriental Coapa trasladando menores.
En la noche, el ritmo de traslados se fue volviendo lento y angustiante para los familiares.
Pasadas las 22:00 horas un grito animó a rescatistas y voluntarios: “¡Familiares de Fátima Navarro!”. Otra niña había sido rescatada.
Pero antes, por la tarde, el dolor había sido demoledor: los cuerpos de 20 niños y 2 adultos fueron sacados del inmueble.