CDMX (EL UNIVERSAL).- Durante la primera etapa de su carrera, el grupo de música norteña Bronco, logró el éxito masivo, comercial; eran populares y reconocidos a donde quiera que sus integrantes iban.
No obstante reconocen que les faltaron metas que cumplir y que en esta nueva faceta del grupo parece que empiezan a cumplir.
Una de ellas será su participación en la plancha del Zócalo capitalino el próximo domingo en dónde se unirán a artistas como Miguel Bosé, Juanes y una veintena más.
Otro sueño que está a punto de realizar será presentarse en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México, recinto que aseguran, ni en sus mejores pisaron.
“Eran tiempos diferentes, en aquella época tocamos en grandes lugares, llenamos el Estadio Azteca, La Plaza de Toros, en fin, muchos lugares en donde congregamos a mucha más gente de la que podría caber en el Auditorio, pero siempre nos quedó esa espinita”, dijo en entrevista Lupe Esparza, líder del grupo.
Lupe, -quien adelantó que en su show de media hora en el Zócalo tocará temas de su placa “Primera Fila”- cree que la razón por la que nunca se presentó la banda en el Coloso de Reforma se debió a la cerrazón que en aquellos años había hacia los grupos de regional mexicana.
Detalló que nunca pisaron ese escenario porque se consideraba un recinto exclusivo para artistas con un enfoque más cultural.
“Ahora las cosas han cambiado, pero en esa época era difícil que un grupo como nosotros estuviera en el Auditorio, eran otros tiempo, ahora la banda El Limón, El Recodo y un largo etcétera se presentan ahí, lo cual aplaudimos, pues la música y sus distintas corrientes deben de estar al alcance de todos”, señaló.
La agrupación formada en 1979 regresó este año a la escena musical con un disco en vivo y considera que lo hizo totalmente renovada, no solamente al tener dos nuevos integrantes, sino al mostrar una nueva faceta y crecimiento en la propuesta que presenta.No haber hecho esto consideran sus integrantes, hubiera ocasionado que fácilmente pasaran de moda y caigan en el olvido.
“No somos un grupo de nostalgia, es cierto que la gente que hoy nos escucha es gente que era fan nuestra hace años, pero también hemos visto que hay un nuevo público de jóvenes que están yendo a vernos, quizá porque crecieron con nuestra música, misma que sus padres escuchaban y eso lo queremos aprovechar para llegar a esas audiencias”, comentó Esparza.
Con unas ganas de querer recuperar el tiempo perdido y con metas aún por delante, la ambición y sueño de Bronco parecería que no tiene límites, por ello poder pisar algún día el Palacio de Bellas Artes de la ciudad, no parece del todo una utopía.
“Queremos llegar a lugares donde no hemos estado, donde nos abran las puertas ahí estaremos, claro que no descartamos Bellas Artes, no lo descartamos, creemos que las puertas se han abierto, no sólo ahí, también en otros recintos que se consideraban para música menos popular”, indicó el cantante de 62 años de edad.
Tras su participación en el Zócalo y su show en el Auditorio Nacional el próximo 28 de octubre, la banda seguirá con una extensa gira por el todo país y parte de Estados Unidos.
El grupo regresara este año a escena, luego de enfrentar una batalla legal por los derechos del nombre de la agrupación y tras la muerte del baterista Choche Villarreal.

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