Bruce Willis… duro de rostizar

Rodolfo G. Zubieta
Agencia Reforma

LOS ÁNGELES, California.- Gracias a que se ha enfrentado a terroristas, asteroides, policías corruptos y hasta fantasmas, Bruce Willis estaba más que listo para encarar a un mayor enemigo: la cruda e hilarante realidad.
El actor decidió arriesgarlo todo la noche del sábado en el Hollywood Palladium de Los Ángeles, donde Comedy Central le organizó un Roast en donde, calladito y por más de tres horas, tuvo que soportar bromas y burlas hacia su carrera y vida personal.
Ataques en contra de sus dudosas elecciones laborales, su escasa capacidad actoral, su fama de divo y sus escándalos mediáticos fueron los platillos principales de la velada, en donde la cereza del pastel fue la sorpresiva presencia de su ex esposa Demi Moore.
“Estuve casada con Bruce durante las primeras tres películas de Duro de Matar, lo cual es obvio, porque las últimas dos fueron una mierda. Pero en realidad le estoy agradecido por ser un gran amigo, un gran papá y uno de mis tres esposos favoritos.
“Y sí, tuvimos nuestras altas y bajas, pero también pasamos cosas maravillosas, aunque la verdad es que nuestro matrimonio era como El Sexto Sentido: siempre estuviste muerto para mí”, fue la rostizada que la actriz le dio al héroe de acción.
Al frente de la audiencia, conformada por 3 mil personas, se carcajearon sin parar las hijas mayores de Willis: Rumer, Scout y Tallulah, así como su actual esposa, Emma Heming.
Todas ellas también recibieron embarradas de las personalidades encargadas de hacer mofa del actor: los comediantes Nikki Glaser, Lil Rel Howery, Dom Irrera y Jeff Ross; los actores Edward Norton, Kevin Pollak y Cybill Shepherd; el ex basquetbolista Dennis Rodman y la presentadora Martha Stewart.
“Yo me esfuerzo jodiéndome para meterme de forma creíble en varios personajes y él, literalmente, siempre da la misma actuación desde hace años.
“Ahora mejor seguiré su ejemplo: apostar por guiones estúpidos, baratos y que se venden bien en la armada soviética”, lanzó Norton en una de las participaciones más aplaudidas.
El maestro de ceremonias, Joseph Gordon-Levitt, también destrozó a su ídolo, aunque con burlas más recatadas que el resto de sus compañeros.
“Bruce es lo que sale cuando aíslas la parte blanca de La Roca”, bromeó el actor.
Shepherd revivió los tiempos con Willis en la serie Luz de Luna y cómo él se portaba insoportable; Ross le recordó cómo Moore prefirió casarse con Ashton Kutcher a seguir con él, y Pollak le recordó sus malos negocios en la cadena de hoteles Planet Hollywood.
“Me han querido destruir terroristas, criminales, abogados de divorcios, asteroides, críticos de cine, la policía y hasta los fans, pero nunca han logrado hacerme algo, ¿saben por qué? ¡Porque yo soy el maldito Bruce Willis y nadie me hace daño!”, se defendió el histrión al final.

¡Participa con tu opinión!