TORONTO, Canadá.- Lejos de sentirse intimidada por personificar a Judy Garland en el filme que la trae de regreso a la pantalla grande, luego de unos años de descanso, Renée Zellweger se siente fascinada por el momento que vive.
«Disfruto el proceso de trabajo, los ensayos y el rodaje, y la promoción cuando son conversaciones amables, pero me retiro cuando algo me incomoda.
«Nunca me dio temor lo que sucedería con Judy, al contrario, me fascina ver un estreno con público y percibir su reacción. Fue una mujer icónica, humana, llena de contrastes y me sentí muy ‘humanizada’ por ella», apuntó Zellweger.
En el marco del estreno de la premier canadiense de la película que protagoniza, en el Festival de Cine Internacional de Toronto, la ganadora del Oscar por Regreso a Cold Mountain está de nuevo en la mira de la estatuilla, pero ahora como Mejor Actriz.
Dirigida por Rupert Goold, y con financiamiento británico, Judy expone los claroscuros más conocidos de la estrella que fue cantante y actriz, y que pasó de la gloria al abandono de la industria por su adicción al alcohol y las drogas, las cuales, finalmente, la mataron. (Juan Carlos García/Agencia Reforma)