Noé García Gómez

El 8 de marzo se conmemoró el Día Internacional de la Mujer, y ante el cúmulo de información generada me llegó un video de unas niñas hablando de la brecha de los sueños, ¿Qué es? Pongo el contexto un informe sobre los anuncios de juguetes emitidos durante la última campaña navideña revela que en tres de cada cuatro spots las niñas aparecen cuidando un muñeco o una muñeca. Esta cifra se eleva hasta el 85% al sumar peluches de animales o mascotas. A los niños, en cambio, se les ve en actividades de acción o que implican crear. Mientras ellos producen, levantan puentes o realizan estrategias, ellas cuidan.

Desde la primera infancia el mensaje que enviamos a nuestras niñas es que los roles con los que se familiarizan son de cuidar o preocupación por la imagen personal relacionada con la belleza física; esto sin duda las impacta enormemente.

Las cifras nos dicen que la brecha salarial es de 34% entre hombres y mujeres. Que el 92% de las personas que trabajan en el servicio doméstico son mujeres, que muchas de ellas no cotizan a la Seguridad Social, que el promedio de horas a la semana que se destinan a actividades del hogar es de 15.06hrs de mujeres por 4.36hrs de los hombres.

Si bien la matrículaen educación superior es casi igual entre hombres y mujeres, en carreras de ingenierías hay una desproporción de aproximadamente 65-35, pero dentro de la sub-gama de las ingenieras hay algunas como los casos de electrónica, mecánica y mecatrónica que la proporción se va  hasta un 80-20.

Conmemorar el Día Internacional de la Mujer no es regalarle flores o felicitarlas,  es el momento de comenzar a cambiar radicalmente las realidades, y tenemos que comenzar en cómo tratamos a nuestras niñas. Porque ahí es donde podemos luchar contra la brecha de los sueños para no limitar directa o indirectamente a nuestras niñas desde la infancia.

El video nos muestra como tenemos que generar condiciones para que  las niñas puedan aspirar a ser todo lo que se propongan: presidentas, astronautas, científicas y CEO’s; sin embargo, diversas investigaciones han mostrado que, a partir de los cinco años, ellas comienzan a perder la confianza en sus capacidades. Estereotipos y  prejuicios género; y que en gran medida  los medios han contribuido.

También es de destacar lo que el Massachusetts Institute of Technology (MIT) a través del Tecnológico de Monterrey para el caso de México está realizando con su programa “Patrones Hermosos” dirigido a estudiantes de preparatoria mujeres y que tengan un amigable acercamiento con las ingenierías y ciencias computacionales.

El concepto de la Brecha de Sueños es nuevo,  pero el Profesor Asociado Andrei Cimpian de la Universidad de Nueva York realiza una investigación posdoctorado de dos años sobre este tema. Lo sorprendente  que a nivel global, la muñeca más famosa (Barbie) trabajará con investigadores locales para saber más sobre las niñas de todo el mundo. Tal vez porque esta muñeca contribuyó por décadas a estos estereotipos.

Qué se propone en cuestión de acciones para acotar esta llamada brecha de los sueños, es enfocándose en:

Sensibilizar a los adultos a través de contenido relevante para darles recursos con los que puedan apoyar a las niñas y sus sueños.

Mostrar a las niñas más ejemplos a seguir, las llamadas Role Models, destacando casos mundiales, pero también locales y familiares, que empoderen a las niñas. Porque decirle a una niña que puede ser lo que quiera ser es sólo el comienzo, ver que ellas pueden hacer cualquier cosa hace toda la diferencia.

Diversificar los regalos que empoderen a las niñas para que a través del juego empiecen a conectar con sus sueños y puedan ver un futuro lleno de posibilidades. Donde se fomente la imaginación, la expresión y el descubrimiento de las capacidades de las niñas.

Ya pasó el día internacional de la mujer, pero cada ocasión tenemos que contribuir a ello, ya sea con una orientación, un consejo, una decisión o hasta con un obsequio, para que en un mediano y largo plazo la brecha de oportunidad disminuya y que las políticas de equidad no sea una graciosa concesión que se otorga a las mujeres.