El tercer juego de la serie divisional entre los Red Sox y Yankees quedó marcado por una paliza por parte de Boston sobre los Yankees y en Nueva York, además de haber sido testigos del primer bateo de ciclo en la historia de la postemporada de las Ligas Mayores, logrado por Brock Holt.
Con una pizarra final de 16-1, los Medias Rojas volvieron a ponerse en ventaja en la serie divisional ante sus máximos rivales, y es que después de haber caído en casa ante los Yankees, los Red Sox tuvieron que tomar revancha en el Yankee Stadium, y lo hicieron de una manera bastante exitosa al grado de lograr un marcador de 16-1.
En una serie divisional que está durando bastante poco, debido a que la final de la liga Nacional ya está definida entre Dodgers y Breewers, y así mismo ya se conoce al primer invitado a la final de la Americana luego de que Houston ganara 3-0 su serie; el día de ayer el otro boleto por el pase a la final tomó un camino diferente ya que los Red Sox se colocan a sólo un triunfo de acompañar a los texanos.
En un juego en donde se rompió el cero desde la alta de la segunda entrada con una anotación de Devers, tanto los Yankees como los Red Sox no se esperaban lo que ocurriría en el resto del encuentro, ya que después de un pésimo pitcheo por parte de los newyorkinos, el equipo de Boston supo aprovechar los errores y se dio el lujo de lograr una victoria bastante abultada.
Después de una paliza fuerte, el momento cumbre de la noche fue en la alta de la novena entrada; Romine lanzaba un promedio de 80 mph y le dio la oportunidad a Holt de hacer el primer bateo de ciclo en la historia de la postemporada, conectando al menos un sencillo, doble, triple y con este el jonrón faltante para así hacer historia en la MLB.