Dalila Sarabia y Selene Velasco
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-En la víspera de los 50 años de la matanza de Tlatelolco, el Jefe de Gobierno, José Ramón Amieva, anunció el retiro de placas alusivas a Gustavo Díaz Ordaz -señalado como responsable de la masacre del 2 de octubre- de estaciones de Metro y de la Plaza de Armas de la Magdalena Mixiuhca.
“Encontramos nosotros unas placas que generaban una referencia a la autoridades de hace 50 años en la parte presidencial.
“Consideramos que, a 50 años, hay ciclos que cerrar”, señaló Amieva.
Sin brindar mayores detalles, aseguró que e seguirán los protocolos y reglamentos para retirar estas placas.
“Serán sustituidas por placas informativas que no hagan referencia a ningún tipo de autoridad”, subrayó el Mandatario local.
Las láminas serán dadas de baja de mobiliario de la Ciudad y será un comité específico quienes determinen cuál será su destino final.
“Es un mobiliario adosado a las instalaciones de la Ciudad”, precisó.
Las estaciones de donde serán removidas las placas alusivas al Presidente Gustavo Díaz Ordaz son Pino Suárez, Balderas, Insurgentes, Zócalo e Hidalgo.
Así como en la Plaza de los Trabajadores y la Sala de Armas de la Magdalena Mixiuhca.
Cuestionado sobre los hechos, Amieva dijo asumir totalmente los alcances de esta decisión.
Por la tarde, durante un evento al que asistió el Rector de la UNAM, Enrique Graue, Amieva defendió la orden de retirar dichas placas, lo que le valió el aplauso de los presentes que acudieron a la inauguración del Monumento a la Ausencia, en memoria de los caídos el 2 de octubre.
“(Quiero) decirles a quienes están determinando que estamos borrando con la memoria histórica, que estamos nosotros quitando declaratorias o sitios de declaratoria patrimonial histórico, que no lo tenían estas placas.
“Si bien es cierto que pasaron 50 años para hacerlo, estos 50 años nos han enseñado mucho y nos han enseñado bien”, lanzó.
Por separado, la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la CDMX, Nashieli Ramírez, consideró que el solo retiro de las placas que hacen alusión a autoridades de 1968, no marcan cambio alguno.
En cambio, señaló que se requieren acciones más enfocadas en la investigación y esclarecimiento de los hechos ocurridos hace 50 años.
“En términos simbólicos es bueno. Ahí es las víctimas, si lo que demandan para sentirse que están restituidas de su daño es quitar un símbolo así, me parece que está bien”, reconoció Ramírez.