De los ciudadanos que acudieron a las urnas en julio del año pasado, la mayoría votó porque creyó en las promesas y compromisos del candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador y que al ganar ratificó que cumpliría cada uno de los acuerdos previstos con la sociedad.

Han pasado nueve meses desde que asumió la titularidad del Poder Ejecutivo y varios sectores siguen aguardando que se concreten los ofrecimientos, es el caso de los constructores que registran una moratoria en varios programas debido a que las partidas federales no llegan, y peor aún, hay recortes a lo autorizado lo que obliga a postergar o cancelar las obras, en detrimento de miles de trabajadores a la obra que deben emplearse en otra actividad.

Por su parte, el Colegio de Ingenieros Civiles de Aguascalientes, en voz de su presidente  José Francisco Díaz de León, consideró que los nuevos criterios que aplica la administración nacional se reflejan en los bolsillos a la baja, lo que no obsta para considerar que aún hay confianza en la administración federal.

Se viven momentos de cambios en el manejo del país, lo que en cierta manera cuesta trabajo aceptarlos en el sector productivo, que sigue pensando que ya se asienten las aguas y fluyan las partidas con lo que se genere el movimiento económico tan necesario para impulsar el ascenso.

Díaz de León sugirió “esperar estos meses y ver cómo termina el año, hay que tener fe en nuestros gobernantes, hay que darles la confianza”.

Mientras se cumple el día que venga una mejoría, los ingenieros civiles trabajan al 30% de su capacidad, por lo que requieren que el gobierno federal reactive el apoyo financiero destinado a la obra pública, que es uno de los principales motores de la economía y de la que dependen más de 40 ramas comerciales, al mismo tiempo que habiendo trabajo aumenta el circulante en general.

Ponderó la actitud del gobierno del estado y de los municipios “que están haciendo un esfuerzo importante” en lo que corresponde a sus programas directos, “al aplicar una buena creatividad”, pero hace falta el envío de los apoyos federales, ya que es preocupante que el gremio de ingenieros civiles y la sociedad tenga una ocupación mínima, por lo que hay que pugnar para que aumente la dinámica y que en gran medida es posible con los recursos del gobierno de la República.

El clamor es de gobernadores y presidentes municipales, que ante la presión de los constructores para que se lleven a cabo las obras anunciadas buscan que la Secretaría de Hacienda deje fluir el dinero que debió llegar en los primeros meses del año.

Ciertamente, como señala el ingeniero Díaz de León, “aún hay confianza” en el nuevo gobierno, pero es un bono que debe cuidar, acrecentar y tener presente que de la misma manera que hubo un apoyo masivo puede diluirse si no se cumplen las expectativas. A menos de cinco meses de que se cierre el año sigue la espera, pero hay otros que dan por perdido el recurso y piden que sería mejor enfocarse a 2020, pero bajo un esquema distinto, en que desde ahora que se envíe el Presupuesto de Egresos de la Federación a la Cámara de Diputados quede muy claro que lo autorizado se enviará a estados y municipios a más tardar en febrero, lo que sería el verdadero cambio.

GANARON LA PARTIDA

Fueron varios años los que presionaron para que hubiera piso parejo y finalmente los propietarios de hoteles y moteles lograron que el Sistema de Administración Tributaria (SAT) obligue a las plataformas de alojamiento a pagar impuestos.

Este periódico dio a conocer en múltiples ocasiones las demandas de ese importante sector de la “industria sin chimeneas”, al considerar que era una competencia desleal el ofrecimiento de cuartos en casas particulares, que no aportar un solo peso al fisco y tampoco a la seguridad social podían reducir las tarifas, puesto que los mismos propietarios se encargaban de atender a los huéspedes.

Es un servicio que se anuncia en medios digitales y a partir de que el SAT lo incorporó a la carpeta de contribuyentes debe darse de alta como parte de la actividad productiva, lo que confirmó el Consejo Coordinador Empresarial de Aguascalientes (CCEA), al establecer que la autoridad hacendaria insertó en la resolución miscelánea fiscal un criterio que dispone que los anfitriones de alojamientos residencial con fines turísticos tienen que pagar el Impuesto Sobre la Renta (ISR) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

Este tipo de hospedaje, que se mantuvo por largo tiempo en la informalidad, pasa a ser parte de los concurrentes de los programas de fortalecimiento turístico y al mismo tiempo está en igualdad de condiciones que hoteles y moteles.

La ley señala que las personas físicas y morales que en el país otorguen el uso y goce temporal de bienes, están obligadas al pago de impuestos, en este caso el arrendamiento de habitaciones, cuyos propietarios tienen que ponerse al día con el Servicio de Administración Tributaria.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Turismo y que divulgó el CCEA, hay 295 negocios de este tipo, con capacidad de 600 cuartos para atender a 1,444 clientes, que deben quedar inscritos a la mayor brevedad, porque de no hacerlo se les considerará como evasores fiscales con todas las consecuencias legales que esto acarrea.

Bien dicen que el que persevera alcanza y de ello pueden dar cuenta los hoteleros, que mantuvieron la exigencia ante las autoridades para que se les obligara a ser parte del padrón de contribuyentes, del que estuvieron ajenos por años, por lo que sólo falta corroborar si también cumplen con las obligaciones de ley con el personal que tengan contratado, que también fue denunciado como una competencia desleal.

El otro detalle favorable para los demandantes es que las tarifas deberán igualarse, toda vez que al no entregar impuestos podían ofrecer precios muy bajos que sin duda resultaban muy atractivos, pero al ser obligados a pagar gravámenes ya no podrán hacerlo o no tendrán ganancias.

DIGNA SUCESORA

 

El reconocimiento que obtuvo la profesora Esperanza Arceo Haro, integrante de la escuela primaria “Manuel Fernández”, ratificó la calidad proverbial que ha distinguido a este plantel, que históricamente se ha preocupado por impartir educación de excelencia. Obtuvo el segundo lugar a nivel internacional en el Premio Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa (ILCE) 2018 a las Prácticas Docentes Innovadoras en Iberoamérica y el Caribe, mismo que contó con la participación de 15 países y en el que se presentaron 517 proyectos en tres categorías. Esperanza Arceo recibió el premio por el proyecto que fomenta la lectura y la escritura en niños y niñas, lo que puede ser aplicado en cualquier país, acrecentando el gusto por esta práctica y al mismo tiempo fomentar la creatividad de los alumnos. Dejó constancia que bien interpreta la misión de la institución: “Formar a estudiantes con las mejores herramientas y conocimientos en lo académico, afectivo y social para que sean personas y ciudadanos competentes que puedan desarrollarse en forma plena en la vida”.  La escuela Manuel Fernández, ubicada en la calle Catarino Arreola No. 44 de la Colonia Ferronales, le da impulso a los educandos para que conciban ideas y luego las escriban, lo que dio origen para crear el libro de cuentos “Ya no es Había una vez”, enviándose ejemplares a Colombia y Zacatecas, que se suma a otros dos libros: “Charlie y el Ascensor de Cristal” y “Mi Hermano Derecha” y ya está en proceso “Las palabras Mágicas” Con esta labor, digna de encomio, el profesorado se preocupa porque niños y niñas plasmen sus pensamientos y se sientan contentos cuando ven que su esfuerzo quedó plasmado en una obra, o que es parte de la lectura en grupo.