Jessika Becerra
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- En lo que va del sexenio, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), de la Secretaría de Hacienda, ha bloqueado cuentas bancarias por casi 4 mil millones de pesos.
Santiago Nieto, titular del UIF, dijo que este monto se conforma por 3 mil 271 millones de pesos provenientes de las cuentas que los denunciantes refieren directamente y por 555 millones de pesos de cuentas relacionadas con esos reportes.
Al participar en un foro sobre prevención de lavado de dinero, organizado por Thompson Reuters, expuso que la UIF bloqueó además otras cuentas por 42 millones de dólares, con la intervención de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
El funcionario indicó que el bloqueo de cuentas se realiza con base en los reportes que recibe la UIF, la lista de personas buscadas y los estándares internacionales de prevención de lavado de dinero.
Nieto detalló que en el periodo que abarca del 1 de septiembre de 2018 al 15 de agosto de 2019, la UIF recibió 118 denuncias de cuentas bancarias que correspondieron a alertas por operaciones, que en conjunto sumaron 169 mil millones de pesos de depósitos y 134 mil millones de pesos en retiros.
Durante su discurso, Santiago Nieto mencionó que que hay reportes que el sistema financiero ha enviado a la UIF porque disparan las alertas de lavado de dinero.
Esos reportes se relacionan con personas que tendrían más de 100 años de edad y que por lo tanto pudieran ya no estar vivas, pero son utilizadas por la delincuencia.
Además, las alertas muestran como jóvenes de 19 y 20 años reciben millones de dólares en transferencias, que pudieran relacionarse también con actividades ilícitas.
«A esto hay que agregar el problema con los domicilios fiscales falsos que son ubicados en colonias populares y lugares abandonados. Al final del día, el problema que tenemos enfrente tiene que ver con los defraudadores, que han estado generando estructuras para blanquear el dinero con delincuencia organizada, y ese es uno de los principales puntos de atención», resaltó.
México tiene un riesgo con la delincuencia organizada, pues es uno de los principales agentes que dañan la estabilidad del sistema financiero y la economía nacional.
Recordó que con el dinero en efectivo que se obtiene por la venta de drogas, secuestro y extorsión, la delincuencia hace compras para incorporar esos recursos al sistema financiero.
«Se hace a través de distintas formas, la compra de joyas, de bienes inmuebles y de vehículos de lujo», comentó.
La delincuencia genera competencia desleal en los mercados, como el caso de un líder de un cartel que extraía hidrocarburos y con sus ventas creó empresas de transporte que eran más baratas porque la gasolina era robada y no representaba un costo, dijo.