Con alternativas para disfrutar en pareja, entre amigos o con niños, Querétaro seduce a quienes lo visitan.
Para los viajeros que llegan por motivos de trabajo, Querétaro se presta para extender su estancia o poner en práctica el llamado ‘bleisure travel’, que mezcla turismo de negocios y de placer.

El estado, que presume 65 mil metros cuadrados en espacios de salones y recintos para eventos, se ha convertido en uno de los más buscados para congresos y reuniones, especialmente entre el sector médico. Te proponemos algunos planes para la próxima visita.

Sólo para dos
En Querétaro, hospedarse en hoteles boutique está en boga. En la capital, justo en el corazón de la ciudad, algunas alternativas para compartir en pareja son Casa del Atrio, que tiene spa y es pet friendly; Doña Urraca Hotel & Spa, que además de tratamientos renovadores, presume una cava para cenas románticas, o Bethel Puerta del Cielo, que tiene un tentador bar y una zona de hamacas y camastros en la terraza para relajarse.

Escapada aventurera
La Sierra Gorda queretana se recorre mejor con amigos que disfruten del ecoturismo y lo ideal es invertir más de tres días para conocer sus atractivos naturales y culturales, especialmente las cinco misiones franciscanas, parte del Patrimonio Mundial.

Jalpan de Serra, el municipio con más opciones de alojamiento y restaurantes, está a 3.5 horas en auto de la capital queretana.

Al aire libre
Si viajas con niños, una alternativa es acercarlos a la naturaleza. En la Granja de Don Pollo -a 45 minutos de la ciudad de Querétaro-, los pequeños pueden pasar a los corrales, acariciar a los animales, alimentar conejitos, montar a caballo y hasta aprender a elaborar pan.

Otro clásico local es el Parque Bicentenario, que tiene montaña rusa y otros juegos mecánicos; está a media hora de la capital.