Por: José Carlos Romo Romo

Estimado lector, esta semana, el INEGI dio a conocer los resultados del ejercicio encuestador denominado “Indicadores de Bienestar Subjetivo de la Población Adulta en México”, el cual tiene como objetivo identificar los niveles de satisfacción en la vida de los mexicanos. A decir del propio INEGI, este proyecto estadístico es de carácter experimental y toma en cuenta no sólo bienes y servicios, sino también bienes intangibles como la autonomía personal, el sentimiento de logro y seguridad, los afectos, la familia, los amigos y el sentimiento de propósito en la vida.

Me parece que esta encuesta, si bien es cierto que arroja datos subjetivos, producto de percepciones y opiniones personales, resulta eficaz para determinar la forma en que los mexicanos evalúan el desarrollo pasado y presente de su vida, lo que engloba aspectos internos y externos, tales como los niveles de aspiración y crecimiento personal y, en parte, la efectividad de las instituciones públicas como proveedores y/o facilitadores de bienes y servicios que satisfacen necesidades colectivas.

En ese tenor, me gustaría compartir con Usted algunas de las cifras más reveladoras e interesantes de este estudio del INEGI:

  • El nivel nacional de satisfacción con la vida es de 7.95, en una escala del 0 al 10, dato que me parece considerablemente alto, lo cual es bueno.
  • Tomando en cuenta los datos de la encuesta, esto representaría que, del total de 80.7 millones de adultos en el país, 3.6 millones se consideran muy insatisfechos con su vida y 9.8 millones insatisfechos, frente a 32.5 millones que se consideran satisfechos y 34.8 millones muy satisfechos.
  • En lo que respecta a las entidades federativas, los niveles más altos de satisfacción se presentaron en el Distrito Federal (8.44), Chihuahua (8.32) y Tamaulipas (8.30), mientras que los más bajos correspondieron a Oaxaca (7.45), Puebla (7.58) y Michoacán (7.64).
  • En lo que respecta al género, los hombres se mostraron más satisfechos con su vida (8.04) que las mujeres (7.88).
  • Hay una relación ascendente entre los niveles de ingreso y los promedios de satisfacción, es decir, a mayor ingreso, el mexicano se siente más satisfecho con su vida, lo que nos confirma el apego natural de las personas a los bienes materiales.
  • En lo referente a los dominios específicos de satisfacción evaluados, los promedios nacionales más altos se dieron en la vida familiar (8.92), la vida afectiva (8.48) y la actividad desarrollada (8.32), mientras que los más bajos fueron la seguridad ciudadana (5.93), la situación del país (6.94) y la situación de mi ciudad (7.33). Lo anterior es claro referente de que los mexicanos están contentos con lo que tienen en su casa y en sus trabajos u ocupaciones, pero altamente insatisfechos con lo que encuentran en las calles y las oficinas públicas.
  • En lo relativo a las valoraciones de carácter anímico, de un total de 100 situaciones consideradas por las que puede atravesar un adulto, las asociadas a los niveles más altos de satisfacción y balance anímico o afectivo son el no presentar condiciones de pobreza y vulnerabilidad, participar de las redes sociales, haber tenido un ascenso o un aumento de sueldo y confiar en cinco o más amistades, mientras que los niveles más bajos están vinculados a situaciones como el no confiar ni en un solo familiar, no tener amistades, considerar que su nivel de vida actual es inferior al de su niñez, considerar que no ha tomado decisiones importantes en la vida y, de manera preocupante, que la drogadicción esté presente en su hogar.

En lo que corresponde a nuestro Estado, éste se ubicó en la posición número 27 del ranking nacional (7.74), lo cual resulta contradictorio en función de que Aguascalientes es la entidad número 9 en lo que respecta a la generación de Producto Interno Bruto (PIB) per cápita. En otras palabras, los hidrocálidos, afortunadamente, vivimos bien y disfrutamos de un pujante desarrollo económico, sin embargo, estamos insatisfechos con nuestra vida debido a diversos factores.

Referente a los dominios específicos de satisfacción considerados por la encuesta, los niveles más bajos de Aguascalientes corresponden a los rubros de la seguridad ciudadana (6.03), la situación del país (7.09), el tiempo libre disponible (7.31) y el nivel de vida (7.51). En la parte afectiva, los hidrocálidos manifestamos estar intranquilos, es decir, sufrir algo de estrés, y encontrarnos sin energía y vitalidad.

A manera de conclusión, debemos afirmar que el análisis de este tipo de ejercicios estadísticos nos permite dimensionar qué tan feliz se encuentra la gente con sus vidas, dentro de la conjunción e interpretación de una serie de perspectivas personales influenciadas por el entorno sociopolítico y económico del país y sus regiones, así como el poder mediático que ejerce el contexto internacional, cuyo mensaje te invita a nunca estar conforme con lo que tienes y siempre buscar algo más. Ojalá que ese llamado fuese orientado a aspectos afectivos y de realización personal y no necesariamente a elementos materiales y de acumulación de riqueza.

Como es costumbre, agradezco el favor de su lectura y atención. Lo espero, una vez más, el próximo sábado.

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