Adrián Basilio 
Agencia Reforma

CDMX.-La pedrería, y el peso que genera, así como los escotes en las piernas de los trajes de baño son incomodidades que toda exponente de nado sincronizado, como Nuria Diosdado, enfrenta cada que compite. Y Barranquilla 2018 no será la excepción.
La mejor ondina mexicana de todos los tiempos reveló a Grupo REFORMA detalles de las prendas que forman parte de sus rutinas, como la que usó en los Juegos Olímpicos de Río 2016 y a principios de este año en Europa, que pesaba más de un kilo.
“Ese es el traje más pesado que he tenido, por los diferentes tonos, son cinco telas, y va cosida una arriba de otra, y, al final, nos quedó precioso y lo usamos en Juegos Olímpicos, pero sí, muy pesado”, dijo Nuria, quien en la alberca colombiana compite hoy en dueto técnico, con Karem Achach, y luego lo hará también en equipo y combo.
“Además del peso, a nivel mundial hay un truco, que es hacerlos más escotados de la pierna para que, a la hora de nadar, se vea mucho más larga. Son trucos que al final no son cómodos porque te tienes que bajar el traje de baño, pues se te sube mucho”, expuso.
Diosdado participa directo en el diseño de los trajes que se manufacturan en Guadalajara.

Primer oro
El nado sincronizado ya le aportó a México un primer oro, pues ayer Joana Jiménez ganó la prueba de solo técnico, con 80.5548, con una mínima ventaja sobre la colombiana Mónica Arango (80.4748).