Italia se caracteriza por pertenecer a una cultura de gladiadores, una herencia que ha permeado hasta sus vehículos y motocicletas, como muestra los deportivos de Ferrari y Lamborghini.
Pero Ducati, es el equivalente en motocicletas a estos deportivos, ya que poseen un diseño muy atractivo con una configuración mecánica digna de admiración.
Para comprobar esta premisa, la agencia DLG Moto Art, distribuidora de Ducati en México, realizó una travesía desde la Ciudad de México hacia Oaxaca, cruzando por los estados de Morelos y Puebla.
La mañana inició en la agencia de Eje 7 Sur, donde Francis de la Grange, director de la distribuidora realizó algunos comentarios sobre la finalidad de la ruta, con especial énfasis en la seguridad al rodar. A la travesía en Oaxaca también asistieron algunos clientes con sus propias motocicletas.

Scrambler
Ducati Scrambler Icon fue el primer modelo que utilizamos para la travesía. Una motocicleta con motor de 803 centímetros cúbicos. La imagen retro es una de sus principales características. A bordo de ella atravesamos la ciudad con rumbo al sur.
El comportamiento de Scrambler en ciudad es muy atractivo, ya que tan solo pesa 170 kilogramos, que en conjunto con su bajo centro de gravedad, la convierten en una gran opción para ciudad. La distancia del asiento al suelo, es otro de sus beneficios por lo que personas de baja estatura pueden manipularla sin inconvenientes.
En carretera la respuesta del motor fue espectacular, ya que mantuvo el ritmo de acuerdo a la exigencia y cuando fue requerido para realizar rebases, el motor reaccionó rápidamente.

Monster 797
La segunda parte de la rodada fue a bordo de la Monster 797, una naked que mantiene esa imagen agresiva para Ducati. El observar la tubería del chasis en color rojo como principal característica de diseño, nos recuerda su origen italiano.
A diferencia de Scrambler, la posición de manejo en Monster es con el cuerpo adelantado, lo cual para largas distancias repercute en cansancio.
Recorrer 431 kilómetros en el primer día para arribar a Oaxaca fue muy gratificante y aún nos esperaba más.
El segundo día nos dirigimos hacia la zona arqueológica de Monte Albán, para más tarde cruzar hacia Hierve el agua, una zona reconocida por las esculturas que el agua ha realizado.
Al caer la noche, la Monster demostró que su sistema de iluminación es muy eficiente en carretera, de hecho sorprendió, ya que la luz baja mantiene una buena posición para observar el camino.

Multistrada 950
El último día, la travesía continuó desde Oaxaca hacia la ciudad de México, en esta ocasión sobre la Multistrada 950.
La motocicleta destaca por su comodidad para viajes largos. La altura que posee permite sortear caminos en mal estado, gracias a que la suspensión absorbe de manera magistral.
Equipa el motor Testastretta de 937 centímetros cúbicos, que genera 113 caballos de potencia.
La posición del motor en la zona baja de la motocicleta, permite reducir el centro de gravedad de la misma, lo que facilita su maniobrabilidad a pesar de sus 229 kilogramos.
La iluminación simplemente es espectacular, ya que pareciera que se tratara de un automóvil.
Luego de casi mil 200 kilómetros recorridos a bordo de estas bellezas italianas, no nos queda más que reconocer la buena mecánica y desarrollo de los motores, así como la comodidad en el caso de la Multistrada. Respecto a la Scrambler, posee una gran personalidad y, al igual que la Monster, son ideales para andar en ciudad.