1004347394Va en aumento el consumo de bebidas energéticas en antros, bares, graduaciones y demás festejos juveniles, donde estos productos se mezclan indiscriminadamente con alcohol; pareciera que los chavos no tienen conciencia de los riesgos que corren.

Sobre el particular, la nutrióloga del ISSEA, Magali García Gómez, advirtió que esta mezcla puede ocasionar un aumento o disminución en la presión arterial y causar daño cardiaco; además, en quienes ya tienen detectado algún problema cardiaco, pueden llegar sufrir desde taquicardias hasta un infarto fulminante.

Observó que esta combinación resulta peligrosa debido a que muchas de las ocasiones no conocemos el estado de salud de nuestro cuerpo y creemos estar completamente sanos, y con esta mezcla se corre un riesgo innecesario.

Expuso que estas bebidas energéticas se pueden consumir, pero sólo de forma moderada y son recomendadas sólo para deportistas, ya que al hacer actividad física intensa se pierden minerales, los cuales son repuestos por estos productos.

El problema surge cuando se convierten en moda y son consumidas cada vez en mayor cantidad por gente joven, presentándose esta situación con mayor frecuencia en antros, donde las combinan con alcohol, sin considerar los efectos secundarios.

Lo mejor es alimentarse sana y equilibradamente, para siempre tener energía en el cuerpo, y además hidratarse constantemente durante todo el día con agua natural, subrayó.

En tanto, el investigador clínico del ITESM, Dr. Jorge Luis Poo Ramírez, refirió que en años recientes el consumo de alcohol mezclado con bebidas energéticas (Red Bull, Boost, Burn, Monster, entre otros) se ha incrementando en los jóvenes.

Citó que en un estudio del Dr. Brache y colaboradores de la Universidad de Victoria, en Victoria, Canadá, se analizaron los riesgos en el comportamiento asociados al consumo de alcohol mezclado con bebidas energizantes, el uso concomitante de drogas estimulantes y consecuencias relacionadas con el alcohol.

El análisis fue hecho con 465 estudiantes canadienses, siendo el 56% de ellos mujeres; 105 estudiantes reportaron un consumo reciente (en los 30 días previos) de alcohol con bebidas energéticas.

Se observó que estos estudiantes tendían a ser grandes consumidores de alcohol, tenían el doble de riesgo de involucrarse en situaciones “negativas” como conducir vehículos tras ingerir alcohol, lesionarse o ser lesionados por alguien, entre otros, comparado con los bebedores de alcohol únicamente.

Por lo tanto, la investigación concluye que los estudiantes que consumen bebidas alcohólicas junto con bebidas energizantes tienen mayor riesgo de eventos adversos. Se debe por lo mismo considerar estos cocteles como de “alto riesgo” e informar a los consumidores de los riesgos que adquieren sin darse cuenta