Javier, Giovanni, Sara y Andrés fueron ayer soldados por un día; son menores que tienen cáncer y también la ilusión de ser parte de la vida castrense; su lucha por la vida la efectúan en el Hospital Hidalgo, y su sueño de pertenecer a las fuerzas armadas lo cumplieron este fin de semana en el Campo Militar de Aguascalientes.
Las puertas de la XIV Zona Militar fueron abiertas para ellos y sus familias y ahí, ataviados con uniformes militares, encabezaron con gallardía los honores a la bandera y el desfile militar del 4° Regimiento Mecanizado, hicieron el pase de lista del personal castrense, conocieron los vehículos militares y giraron órdenes a las tropas.
La visita de los menores es parte del programa “Soldado Honorario por un Día”, creado por la Secretaría de la Defensa Nacional para fortalecer el vínculo del instituto armado con la sociedad y al mismo tiempo refrendar su compromiso con la niñez y la juventud mexicana, explicó el comandante de la Zona Militar, general José Ernesto Ávalos Pardo.
Destacó en su mensaje de bienvenida a los visitantes, que la importancia de este programa de proximidad social radica en cumplir los sueños y las ilusiones de la niñez y juventud mexicana llamados a ser buenos ciudadanos, pero también buenos estudiantes, hijos, hermanos, así como buenos soldados de la patria y ejemplares mexicanos.
Asimismo, expresó el honor del personal militar de recibir a estos pequeños valientes que, con su historia de vida, son soldados que luchan día a día por el reto de vivir y lograrlo en las mejores condiciones, y “nos dan lecciones dignas de emular en las actividades que los militares desarrollamos diariamente”.
Ávalos Pardo refrendó ante los pequeños el compromiso de las fuerzas armadas por ser mejores cada día en el cumplimiento de las misiones que tienen encomendadas para el beneficio de nuestro país.
Destacó que el Ejército Mexicano y la Fuerza Aérea Mexicana son instituciones armadas permanentes que tienen entre sus misiones generales la de realizar acciones cívicas y obras sociales que tiendan al progreso nacional, por lo que hacer partícipes a los niños en sus tareas es motivo de satisfacción, sobre todo tratándose de cumplir sus sueños.
Javier, Giovanni, Sara y Andrés, tienen 12, 11 y 4 años, respectivamente; ellos padecen leucemia linfoblástica aguda, son tratados en el Hospital Hidalgo y apoyados por la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC), en sus tratamientos; todos ellos, ayer cumplieron su sueño de ser parte de las fuerzas armadas de México.

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