En la Universidad Autónoma de Aguascalientes todavía hay carreras que están muy segmentadas y con una población predominante de varones, no obstante que más de la mitad del estudiantado universitario es femenino, señaló Gabriela Ruiz Guillén.
La coordinadora del Comité Institucional para la Equidad de Género en la institución, dijo que el caso de las ingenierías es ejemplo de ello, si bien es cierto que avanza la incursión de las mujeres en el área, pues hace 20 años había una en cada grupo y actualmente hay grupos con cinco o más.
En ese sentido, consideró que el tema no es de cifras, sino de las condiciones que viven en el día a día, en que a veces batallan con la visión misógina de algunos compañeros y también de algunos maestros.
Ruiz Guillén indicó que esa es la finalidad del Protocolo de Actuación ante Situaciones de Acoso, Discriminación y Violencia, que establece un procedimiento de atención, seguimiento, canalización y erradicación de conductas relacionadas con ese tipo de maltrato que atenta contra la dignidad de las personas.
“Es la tarea que cumple el Comité de Equidad de Género, haciendo una amplia acción preventiva a través de campañas, cursos de difusión para docentes, estudiantes y personal administrativo a fin de no caer en extremos”.
En ese sentido, consideró que información es prevención y si la comunidad universitaria está informada, eso será una vacuna contra cualquier arbitrariedad que pueda suscitarse ya sea en temas de equidad de género o bien de discriminación, violencia, entre otros, que puedan afectar la integridad física o psicológica de las personas.
“Esa es la parte que se atiende, el trato digno y respetuoso para los derechos de estudio de todas y de todos, en un ambiente igualitario y con las mismas oportunidades y trato digno”, agregó.
Ruiz Guillén, experta en el tema de equidad, explicó que aun cuando hay avances significativos, falta mucho por hacer a partir de la construcción de las identidades de los hombres y de las mujeres, porque hemos sido educados de manera diferente, desigual.
Sin embargo, comentó que este tipo de cambios son paulatinos, no se dan de un día para otro y ni siquiera de un año para otro, sino que poco a poco van dando señales de avance y al cabo del tiempo es posible verlos cristalizarse, un ejemplo de ello es la incursión de mujeres en profesiones que anteriormente eran vistas casi exclusivamente para los jóvenes varones.