Dagoberto Navarro Martínez es una de las 70 personas que diariamente acuden al comedor comunitario del templo de las Tres Ave Marías; desde hace cinco años, se presenta diariamente por las tardes para que le sirvan una comida caliente.

Actualmente, Dagoberto es una persona desempleada, y por su edad se le ha complicado colocarse en el mercado laboral, motivo por el cual atraviesa una situación crítica en materia económica, y aunque tiene su casa, gran parte de su tiempo lo pasa en la calle buscando algo para comer.

Un amigo le recomendó hace tiempo el servicio gratuito de comedor comunitario que desde hace años ofrece la parroquia de las Tres Ave Marías, por lo que acudió a dicho lugar, donde le bastó demostrar que es una persona mayor de edad y que no se encuentra en plenitud, para ser beneficiado.

EL VALOR DE LA GRATITUD. Dagoberto se dijo agradecido porque a pesar de la condición de marginalidad de varias de las personas que acuden al lugar, reciben siempre un trato digno y humano en este comedor comunitario, al cual pueden acudir de lunes a viernes de 13:00 a 14:00 horas, donde reciben una comida caliente, ya sea caldo de pollo o res, así como frijoles y sopa.

TRABAJO EN EQUIPO. Por su parte, Rocío Sandoval, quien es la única empleada del lugar, el cual también es atendido por otras seis personas en carácter de voluntarias, dijo que este comedor comunitario recibe el apoyo del DIF Estatal.

El voluntariado les da dotaciones gratuitas de verduras congeladas, así como frijol, arroz, lentejas y fruta para la elaboración de aguas frescas; por su parte, la iglesia y grupos de benefactores cubren el resto de los gastos para mantener en pie este comedor comunitario que llena los estómagos y corazones de 70 personas diariamente.