CDMX.- Que existan otros géneros populares, como el urbano, es algo que gusta y hasta motiva a José María Napoleón.
Lo que no concibe es que en un tema, sea cual sea el ritmo, se expresen mal del género femenino.
“Mientras no se falte al respeto, canta lo que te salga del alma, pero que te diga algo constructivo.
El autor de “Lo Que No Fue No Será” dijo que el reguetón le parece sensacional, bailable y que tiene su chiste interpretarlo, por lo que aplaude a quien consigue un éxito con ese tipo de música.
“Es complicado, no cualquiera puede cantar un reguetón porque la palabra hasta expone. Si te metes a cantar uno, sin saber, seguro la vas a regar terriblemente. Entonces, mejor quieto”, agregó.
Esa es la razón por la que a él no le interesa explorar otros géneros, sino que su predilección siempre será la balada romántica.
“Nunca he pensado en abarcar el género de una moda por pertenecer a ella. Como dijo Serrat, uno siempre es lo que es y anda solo con lo puesto.
“¿Cómo abrazas a otra mujer, si ya tienes una? Pa’ qué carajos quieres otra, si ya tienes una. Abrázala a la que tienes, es lo más hermoso que puedes hacer y además sentirlo”, expresó el intérprete.
El originario de Aguascalientes promueve El Poeta de la Canción, su más reciente álbum, cuyo título hace referencia al que por años ha sido uno de sus sobrenombres.
Es su primer disco de canciones nuevas, tras su regreso a la música en 2015, algunas de las cuales ya tenía escritas y otras las hizo recientemente.
“El amor siempre va a ser un referente y, la mujer, que es quien lo provoca, pues ¡imagínate! Siempre habrá maneras de seguir en contacto con ese deseo que te lleva a lograr lo que anhelas”, añadió Napoleón.
Fortalecido, así se siente el cantante después de haberse dedicado a la tauromaquia y hasta vendido tacos durante su ausencia de los escenarios musicales.
Y más después del éxito que fue Vive, el álbum de duetos que resultó ser el más vendido en México durante 2016.
“El tiempo que me sumergí tan profundamente en el toreo trajo consigo que, no es que me desubicara, sino que tuviera que andar por otros caminos de supervivencia para sacar adelante a mi familia, para que no faltara nada. (Fidel Orantes/Agencia Reforma)