AVANZA LA CAUSA. Las maestras católicas del Sagrado Corazón de Jesús, María del Consuelo Reyes y María Auxilio Gallegos, ponderaron los avances del proceso de canonización del III obispo de Aguascalientes, José de Jesús López y González, quien ya pasó la primera etapa como siervo de Dios; ahora tiene la calidad de venerable, una vez que el Papa firmó el decreto correspondiente.
El tercer paso es la beatificación y cuarto y último, la santidad. Las religiosas invitaron a la población a conocer la Casa Reliquia, ubicada en Abasolo #115, en el barrio de El Encino, última morada del venerable donde se encuentran su recámara y objetos personales, conservados como entonces.
En presencia del obispo José María de la Torre Martín, las promoventes expusieron que en 1996 iniciaron el proceso de canonización y el 15 de noviembre de ese año, se abrió oficialmente la causa con 58 testigos que dieron certeza de que monseñor reunía las siete virtudes, tres de ellas teologales: fe, esperanza, caridad; y cuatro cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza.
ORIGEN Y LLEGADA AL OBISPADO. López y González nació en el Cotón, un pequeño rancho del estado de Aguascalientes (El Llano), el 16 de octubre de 1872. Cuando tenía tres años de edad quedó huérfano de padre, por lo que su madre se hizo cargo del él y de sus otras cuatro hermanas.
Fue ordenado sacerdote el 30 de noviembre de 1897 en Guadalajara, Jalisco, de manos del arzobispo Pedro Loza y Pardavé. Desde el principio hasta el fin de su vida sacerdotal, ejerció su ministerio en Aguascalientes.
Fue nombrado obispo auxiliar de nuestra diócesis el primero de julio de 1927 por el Papa Pío XII y consagrado el 30 de marzo de 1928 en San Antonio, Texas.
Al morir el segundo obispo Ignacio Valdespino y Díaz, se convirtió en obispo titular y gobernó hasta 1950.
OBRA DEL REVERENDO. Fundó varias obras para dar respuesta a las necesidades que había en la diócesis, como el Orfanatorio Nazaret, la Escuela de Música Sacra, el Colegio Portugal y la Congregación religiosa de Hermanas Maestras Católicas del Sagrado Corazón de Jesús, con la finalidad de educar íntegramente a la niñez.
Tras su muerte, el 11 de noviembre de 1950, se decía que de haber tenido un pecado, fue el de haberse hecho amar tanto.

¡Participa con tu opinión!