Por falta de orientación, hay mamás que aún son niñas. De enero a septiembre del año en curso, en hospitales del ISSEA se registraron 21 mil 521 nacimientos, de los cuales sobresale una mamá de 11 años de edad, dos de 12 años y catorce de 13 años de edad.

Además, cerca del 10% de los alumbramientos citados se dieron en menores de 18 años; y en el IMSS e ISSSTE, es el 24%. De acuerdo al INEGI, a nivel estatal el 19% de los embarazos se da en menores de edad y a nivel nacional es un 16%, incluyendo a las menores sin seguridad social.

Por ello, con base en el Programa de Planificación Familiar y de Salud Reproductiva, se trabaja para fortalecer acciones que permitan disminuir embarazos en menores de edad, tanto por sus implicaciones sociales, como por el riesgos que corren las menores, ya que su cuerpo no ha madurado lo necesario para procrear.

Este tema tiene que ver con muchas dependencias como el sector educativo, del trabajo y de desarrollo social, y se debe actuar en conjunto para lograr que el embarazo no se dé en este grupo poblacional, a fin de garantizar calidad de vida y mejores expectativas para adolescentes.

Sobre el tema, el titular del ISSEA, Servio Velásquez García, consideró que es fundamental el trabajo en políticas de planificación familiar, y en políticas de acceso a servicios de salud sexual y reproductiva, para ofrecer mejores condiciones a los hijos que se tengan planeados acordes a cada familia.

Reiteró que a través de la educación y prevención se obtienen mejores resultados para una población más sana, y ejemplo de ello es que en los últimos tres años disminuyeron hasta un 10% el número de adolescentes embarazadas, atendidas en el ISSEA.

Además, precisó que las adolescentes embarazadas reciben atención, seguimiento y control prenatal.

Velásquez dijo que se redoblarán acciones que incidan en resultados favorables, y para ello invitó a las organizaciones relacionadas con el tema a que se sumen con propuestas para juntos tener una población sana.

Finalmente, ponderó la importancia de que los jóvenes tengan una mejor información preventiva, para evitar enfermedades sexuales y embarazos no deseados en adolescentes.

“Es importante seguir participando e invitando a los líderes jóvenes para que tengan pláticas sobre la trascendencia de sus acciones, pero sobre todo tomen conciencia del momento correcto para comenzar a ejercer su sexualidad”.