No hay garantías procedimentales ni presupuestales de que la justicia laboral vaya a ser más ágil luego de la reforma a la Ley Federal del Trabajo, advirtió el presidente de la Comisión Laboral de Coparmex Aguascalientes, Juventino Romero de la Torre.
Y es que por un lado se tiene un escenario en el que ya corrieron dos meses desde la entrada en vigor de la reforma y aún no hay algo claro respecto de cuántos y cuáles recursos se estarán destinando y en qué momento para avanzar en el cumplimiento de los términos previstos en los transitorios de la propia ley.
“Es decir, si la estructura de la justicia laboral sólo cambia de nombre y pasa de Junta Local de Conciliación y Arbitraje a Juzgado Laboral, y transita del Poder Ejecutivo al Judicial, sin presupuestos suficientes para su transformación, todo habrá sido simple maquillaje”, acotó.
Además, en términos de procedimientos hay dudas respecto de que los juicios que actualmente se resuelven en términos que van de 3 a 5 años, según el estado del país que se trate, puedan realmente cumplirse en plazos de 70 días como lo marca la ley.
Y es que la justicia laboral ya tiene un sólido antecedente de oralidad y no obstante de ello sufrió cambios procedimentales importantes que generan duda respecto de su agilidad.
Es decir, antes se acudía a la audiencia de conciliación, demanda, excepciones, ofrecimiento y admisión de pruebas, que eran 3 etapas en una sola audiencia y ahí se contestaba la demanda, las partes ofrecían pruebas, realizaban objeciones y la JLCA dictaba un acuerdo en el que se señalaba fecha para el desahogo de las pruebas.
“Después, con la reforma de 2012 nada más hay una audiencia de dos etapas, de conciliación, demanda y excepciones y luego se señala otra audiencia para la etapa de ofrecimiento y admisión de pruebas”.
Ahora, primero el trabajador antes de recurrir a demandar debe comparecer al Centro de Conciliación y va a tener un periodo para después demandar, lo cual hará llevando las pruebas que estime pertinentes.
Le van a correr traslado al demandado, éste va a contestar la demanda y a ofrecer sus pruebas, pero luego la autoridad le tiene que dar vista al actor para que conozca las pruebas del demandado y le tiene que dar vista para que ofrezca pruebas en relación con éstas y luego en su caso las objete o pueda ofrecer nuevas pruebas en relación a sus objeciones.
Entonces todo ese inicio es un poquito largo y en tanto no inicie, no hay forma de corregirlo o experimentar que realmente funciona y es aportación para facilitar la impartición de justicia en el ámbito laboral.